“Da la nieve como lana, y derrama la escarcha como ceniza” (Salmo 147:16)
El invierno no es muy placentero para muchos. La nieve y la escarcha son parte de la vida durante esta estación. Y sin el invierno, la primavera y el verano no serían lo que son. En nuestra vida también hay estaciones, y muchas veces tenemos dificultad en entender porque están ahí. ¿Por qué tenemos que pasar por el invierno, con nieve, árboles sin hojas, y sin flores? Es bueno aprender de la naturaleza, porque quién la creó, también nos creó a nosotros, y a través de Su obra podemos entender Sus caminos y Su carácter. El invierno puede parecer una estación de muerte, pero todo lo contrario, es una estación de descanso donde los árboles descansan después de la cosecha y se preparan para dar nuevos frutos. Elohim permite el invierno en nuestra vida, para darnos descanso. El no espera que demos fruto cuando estamos pasando por el invierno, ese es el tiempo para pasar con El y prepararnos para dar fruto. Así, que, si estás pasando por la estación del invierno, no es fin del mundo, después del invierno viene la primavera. Todo es plan de Elohim para Sus hijos. Solo prepárate, pronto vas a sentir el suave aroma de las flores anunciándote que llego la primavera y el tiempo de cantar está a la puerta.
“Fíate de YHVH de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y El enderezará tus veredas” (Proverbios 3:5-6)
Necesitamos saber que hacer, cuando no sabemos qué hacer. Una enfermera encargada de un pabellón, necesita saber qué hacer cuando se presente una emergencia que se sale de sus manos, necesita saber a quién llamar y que acción tomar mientras llega la ayuda. Hay momentos en la vida, cuando nos encontramos frente a situaciones difíciles o necesitamos tomar una decisión y simplemente no sabemos que hacer, pero como creyentes en el Mesías tenemos la ayuda del Ruaj quien habita dentro de nosotros. Si amamos a Yeshua, y seguimos la Torah, y tenemos una relación íntima con El, podemos esperar escuchar Su voz. Y a medida que aprendemos a escuchar esa voz interior, aprendemos a reconocer la voz del Pastor diciéndonos hacía donde ir, o que hacer en determinado momento. En el Medio Oriente, cuando el pastor lleva su rebaño a comer o a tomar agua, tan pronto terminan una se preguntaría como hace para diferenciarlas de los otros rebaños que se reúnen en el mismo lugar. Pues las llama, y ellas conocen su voz y lo siguen. Yeshua dijo: “… va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen Su voz”. No nos movamos sin la dirección de YHVH. Aunque el tiempo apremie, no demos un solo paso si contar con El.
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5:4)
Si la palabra “bienaventurado” significa “Elohim estará contigo”, es comprensible lo que dice Mateo, pues es muy difícil sentirse feliz cuando estamos acongojados, a menos que Elohim nos consuele. Pero no estoy muy convencida que Yeshua hablaba de la tristeza o llanto cuando perdemos a alguien o cuando estamos pasando por dificultades, aunque estoy segura que Él nos consuela y conforta en esos momentos. Creo que Yeshua hablaba de acongojarnos y llorar por lo que llorar Elohim. Tal vez esas nos sean las cosas en las que gastamos mucho tiempo. Tal vez estamos más preocupados por nuestro pequeño mundo que por el sufrimiento de los demás. Elohim tiene que buscar corazones que se acongojen por los pequeños que son abusados, tratados con crueldad, por los ancianos que están desamparados, por aquellos que están atrapados en situaciones difíciles, por los jóvenes que se pierden en las drogas, etc.. Cuando nos acongojamos con Su corazón, con Su compasión, lloramos en oración pidiendo que Su poder traiga cambios a esa situación, y nuestro corazón es consolado. Lloremos y clamemos por el mundo que se pierde, y Elohim nos consolará trayendo salvación.
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