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Gota Diaria 12-09-2025

“He aquí, que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel” (Jeremías 18:6b)

 

Es maravillosa la forma como Elohim nos habla, siempre busca parábolas para que entendamos, se baja a nuestro nivel de comprensión para que no perdamos la enseñanza.  El hombre es recursivo por naturaleza, y yo siempre digo que una crisis es una oportunidad, pero en algo que el hombre siempre ha fallado es en ver las crisis como la oportunidad de ir a Elohim.  Va más fácil al sicólogo, al brujo, gurú, al banco, etc.  Ha fallado en entender que quien mejor puede reparar la vida, es quien la creó.  Jeremías fue a casa del alfarero y lo vio haciendo una vasija.  Como suele suceder la forma de la vasija se dañó en sus manos y el alfarero volvió a echarla sobre la rueca para hacerla de nuevo.  No botó la arcilla, no la hizo a un lado, la volvió a tomar en sus manos y empezó el proceso de nuevo.  Si estás en medio de una crisis, y estas tentado(a) a buscar ayuda diferente a Elohim, déjame decirte, nadie tiene ni la capacidad ni el poder de tomar la arcilla de tu vida y darle nueva forma.  Podrán recomendarte soluciones, pero el verdadero problema seguirá porque no es cuestión de la vasija sino de lo que has hecho con ella, y Elohim, la puede tomar en sus manos, moldearla de nuevo, darle nueva vida, llenar esa vasija de tu vida de todos los elementos necesarios para que salga adelante y viva una vida victoriosa glorificando el Nombre de quien la creó.

Gota Diaria 11-09-2025

“No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o que habéis de beber... Mirad las aves del cielo que no siembran, ni siegan, ni recogen... y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? (Mateo 6:25-26)

 

La gente se preocupa por muchas cosas.  Se preocupa por cosas que nunca pasarán, cosas del pasado que no se pueden cambiar, por las críticas que muchas veces no son ciertas, por la salud y por problemas que de todas maneras tienen que enfrentar.  Si el carácter de Elohim que vemos en la Torah, es cierto, y lo es, la preocupación es innecesaria.  La preocupación se ubica entre Elohim y nosotros.  Cuando nos preocupamos estamos diciendo que no confiamos en que Elohim pueda cuidar de los pequeños y grandes detalles de nuestra vida, de las cosas espirituales si, pero no de los detalles prácticos.  La preocupación por lo regular tiene que ver con el futuro, a esto le llamo incredulidad y por experiencia la única cura, es la obediencia.  Dejar de preocuparnos está relacionado directamente con nuestra relación con Elohim, la cual crece lentamente a medida que damos pasos de obediencia, con frecuencia relacionados con cosas que no podemos ver.  Ahora, la gran pregunta es: ¿Por qué te preocupas?  Mantén tu mente hoy más en tu Padre Celestial, quien conoce todas las circunstancias de tu vida y quiere que no te preocupes, sino que confíes en El. 

Gota Diaria 10-09-2025

“Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.  No te ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” (Juan 17:14-15)

 

Estas palabras son parte de la oración de Yeshua por sus discípulos.  El oró que fuéramos guardados del mal, que fuéramos santificados, es decir separados.  Si de verdad queremos ser discípulos de Yeshua, necesitamos conocer la verdad y obedecerla.  Una vez en Yeshua, nuestros parámetros cambian, aunque estemos en el mundo, no podemos vivir bajo sus parámetros porque ya pertenecemos al Reino de la luz donde hay parámetros diferentes, la Torah.  Puede ser difícil porque el mundo está lleno de cosas que apelan a nuestra vieja naturaleza.  Constantemente a través de los medios, se nos recuerda nuestra naturaleza caída, y si no estamos firmes en Yeshua, podemos sucumbir al materialismo y depravaciones de las que está lleno el mundo o sistema.  Necesitamos vigilar constantemente nuestros linderos.  Las cosas del mundo son muy tentadoras y podemos ser arrastrados fácilmente, y sin darnos cuenta estar enfocados más en nosotros, nuestros gustos e indulgencias, que en nuestro verdadero destino y llamado.  No todo es malo y Elohim nos consciente con deleites de vez en cuando, es cuando esas cosas se convierten en nuestro estilo de vida robándonos la bendición, lo que realmente nos daña, cuando nuestros deseos se convierten en necesidades y nuestro placer es más importante que la verdadera necesidad. 

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