“A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28)
Para todo en la vida hacemos planes; plan de ahorro, plan de estudios, etc. Es decir hacemos un programa o proyecto de cómo vamos a obtener los objetivos propuestos. Cuando entramos a ser parte de la familia de Elohim, por lo regular los pastores o líderes ya tienen ese plan para ti que por lo regular consiste de: estudios bíblicos, grupos de oración, discipulados, etc., cosas todas buenas pero que para nada son el plan de YHVH, sino herramientas. Cuando estudias para ser médico, los libros no te hacen médico, ni las reuniones, sino la práctica en los hospitales. Así, para ser discípulo de Yahushua, es el vivir diario sometido a la voluntad de YHVH, lo que desarrolla en nosotros el carácter del Hijo. YHVH quiere erradicar de nosotros todo pensamiento y actividad que promueva dependencia de cualquier cosa o persona que no sea El. Para eso necesita de nuestra cooperación, y en esas áreas donde nos resistimos, El entonces nos quebranta permitiendo dolor en nuestras vidas, El mira el resultado final y sabe que terminaremos siendo siervos fieles después de haber pasado por tribulaciones.
“En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33)
En esta vida todos, creyentes y no creyentes, experimentamos tentaciones, tribulaciones y sufrimientos de diferentes formas; bancarrota, desempleo, enfermedades, relaciones rotas, etc. Nadie es inmune a los momentos difíciles, pero quienes tenemos a Elohim por Padre y a Yahushua por nuestro Salvador, hemos sido bendecidos con el Ruah (Espíritu Santo) que nos ayuda a soportar cualquier prueba que llegue a nuestra vida. Es maravilloso saber que como hijos de YHVH tenemos comunicación directa con el Padre, más aun en esos momentos difíciles. No tenemos por que responder a esas situaciones como el mundo responde, con ira, depresión y deseos de venganza, ni tenemos que arreglar las cosas a nuestra manera aunque seamos tentados a hacerlo, el Señor dice que estemos quietos y confiemos en El. Esos momentos prueban nuestro carácter y revelan nuestra relación con YHVH. Recordemos que en este mundo, los problemas no van a desaparecer, que no debemos tomar decisiones basados en impulsos, sino estar quietos y confiar en Elohim.
“Abominación es a Elohim todo altivo de corazón” (Proverbios 16:5)
El orgullo es un problema común a toda la humanidad, no es de unos cuantos; pobre, rico, educado, ignorante, joven, viejo, es decir nadie es inmune a el y todos en algún momento de la vida hemos estado bajo sus influencias o hemos sido victimas de sus manifestaciones y detestables consecuencias. C.S. Lewis en su libro “Cristianismo y nada más” lo considera como “el pecado” el problema del corazón del hombre de donde se derivan todos los demás problemas. El orgullo puede arruinar nuestra vida y es el centro de muchas de nuestras decisiones, por ejemplo cuando nos negamos a pedir ayuda necesitándola, cuando creemos que todo lo podemos solos, cuando no reconocemos ninguna autoridad mas que nuestro propio ego; tan pronto dejamos que el orgullo nos dirija, vamos hacía el abismo, terminamos en problemas. Por eso si no nos humillamos, YHVH tiene que hacerlo y a veces lo hace repetidamente hasta que cedamos y Lo dejemos actuar en nuestra vida.
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