“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda solo” (Juan 12:24)
Cuando eres olvidado, abandonado, rechazado y a tu corazón no le duele ni le afecta, eso es morir. Cuando tus buenas acciones son malinterpretadas, tus opiniones ignoradas o ridiculizadas y no saltas en ira defendiéndolas, eso es morir. Cuando soportas el incumplimiento, el desorden de los demás, la insensibilidad de quienes te rodean y no reacciones sino que esperas a que YHVH haga los cambios, eso es morir. Cuando eres feliz con lo que tienes, no te quejas por lo que te falta, no culpas a nadie de tu soledad y no te molestan las interrupciones de YHVH en tu cotidiana y cómoda vida, eso es morir. Cuando eres feliz con los logros ajenos aun cuando tú estés pasando por dificultades y no sientas envidia, eso es morir. Cuando humildemente aceptas la corrección y exhortación sin guardar rencor en tu corazón, eso es morir. ¿Ya has muerto?
“En ti confiarán los que conocen tu Nombre” (Salmo 9:10)
Soltar no significa descuidar, sino reconocer que no puedo hacerlo por mi sola, y necesito a YHVH. Soltar ni significa que no me interesa, sino que no puedo cambiar a mis hijos, mi esposo, mi jefe y necesito entregárselos a YHVH. Soltar no significa admitir la derrota, sino reconocer que la victoria no está en mis manos, pero si en las manos de YHVH. Soltar no significa abandonar a aquellos que amo a su suerte, sino ser un soporte que deja actuar a YHVH en sus vidas. Soltar no significa juzgar, sino reconocer que todos somos humanos y tenemos puntos de vista diferentes. Soltar no significa no intervenir, sino permanecer ahí, cercano, en oración, es la mejor intervención. Soltar no significa argumentar, criticar, imponer, sino aceptar a cada uno como es, sabiendo que solo YHVH puede cambiarnos, a ellos y a mi. Soltar es crecer y vivir confiando en YHVH.
“El gozo de YHVH es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10)
La felicidad es diferente para todos. Para un niño puede ser; vacaciones, un día de campo, un nuevo juguete, etc. Para los jóvenes; salir con sus amigos, encontrar el amor, tener un carro. Para los padres el nacimiento de un hijo, el éxito laboral, y así sucesivamente, cada cual tiene su propio concepto de la felicidad. Pero la verdadera felicidad no se basa en logros o posesiones, va más allá porque puedes poseer cosas, obtener logros, ser exitoso y popular sin embargo tener tu corazón vacío y siempre ansiando más. Felicidad es… tener paz en tu corazón, paz que sobrepasa todo entendimiento, que tu corazón no se dañe, altere o sufre por la abundancia o escasez, por el amor o la falta de el, por la compañía o la soledad. La verdadera felicidad es GOZO extremo que solo lo produce la presencia de YHVH en tu vida. Shalom
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