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Gota Diaria - Dic 29/2018

“Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará” (Lucas 20:18) 

Con frecuencia pensamos que estar quebrantado es la condición en que quedamos después de que el mundo nos ha hecho trizas, y venimos a YHVH a que nos restaure.  Cuando la mano humana nos quebranta lo que le traemos al Padre  son pedazos deteriorados, pero si le permitimos a El quebrantarnos, los pedazos serán formados por Sus manos y solo Él sabe la nueva forma que nos va a dar.  ¿Qué significa ser quebrantado? ¿Por qué lo necesitamos? Tarde o temprano nuestra estructura va a fallar y la diferencia está en si voy a estar sobre la roca o debajo de ella.  Cuando mi autosuficiencia, mi ego se derrumbe, ¿qué quiero?  ¿Pelear y dar coces contra el aguijón? O ¿someterme a la intervención divina y dejar que el Padre Celestial con su amor y cuidado me moldee de nuevo?  Ser quebrantado por Él, es caer de rodillas delante de Su presencia y reconocerlo por lo que es, nuestro Salvador, Rey y Adonai.  Es abrir nuestros brazos, exponer nuestro corazón y mirando al cielo decirle “aquí estoy Señor”.  Es estar sin una gota de esperanza y aún así, decir: “El Señor es mi Pastor, nada me faltará”.  Oremos: Amado Padre, aquí estamos, rotos, secos, despedazados, pero dispuestos a que tu mano nos moldee y haga de nosotros vasos de honra.  Preferimos ser quebrantados por ti que caer en manos humanas y como David decimos: “caigamos ahora en mano de YHVH, porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres” (2 Samuel 24:14).  Moldéanos a tu imagen Padre, úsanos como lo creas conveniente, te amamos y confiamos en Ti.  

Gota Diaria - Dic 28/2018

“Alef - Bienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la Torah de YHVH. Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan; pues  no hacen iniquidad” (Salmo 119:1-3)

 

El salmo 119 empieza con la letra Alef, la primera letra del alfabeto hebreo.  En el alfabeto hebreo, las letras tienen figura, significado y valor numérico. La figura de la letra Alef, es la de un buey, y significa: fuerte – poder – líder.  Para arar la tierra, siempre se usan dos bueyes unidos por el yugo, uno de ellos debe ser mayor, con más experiencia y debe ser el líder que guía al más joven, y aran en un mismo sentido repetidas veces hasta formar un surco, o camino que les impida salirse de él.  Es la guía.  En las Escrituras en hebreo dice así: “¡Que feliz es el integro que camina por el camino hollado de la Torah!” – Hollado – Derek en hebreo = curso de vida / manera de actuar / costumbre.  “! Que felices aquellos que guardan tus testimonios!” – Guardar – Natsar en hebreo = proteger / mantener intacto / no alterar.  Es decir: ¡Que felices somos cuando caminamos por el camino trazado de la Torah, cuando guardamos Su testimonio sin alterarlo! – Elohim nos ha dejado un Camino ya trazado por Él, para que andemos sin temor, seguros de que ese es el Camino que nos llevará de vuelta a Él.  No tenemos que añadirle ni quitarle, solo seguir la guía de nuestro hermano mayor, Yahushua.  El anduvo en ese mismo Camino, y no lo hizo como dicen muchos para que yo no tuviera que hacerlo, sino para mostrarnos que si se podía.  Yahushua es nuestro ejemplo para seguir la Torah, no la excusa para evadirla. 

Gota Diaria - Dic 27/2018

“Ezequías…hizo lo recto ante los ojos de YHVH, conforme a todas las cosas que había hecho David su padre… e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces le quemaban incienso los hijos de Israel…” (2Reyes 18:1-4)

El libro de Números registra varias rebeliones del pueblo contra Elohim, y vemos la cantidad de veces que mucho pueblo cae muerto a consecuencias de sus rebeliones.  Se dice que aquel que no recuerda el pasado, está condenado a repetirlo.  Tanto en la vida secular como en las Escrituras, hay un sentido natural de que la vida es cíclica en vez de lineal.  La adoración a la serpiente era la práctica prevalente en Egipto, Canaan y Mesopotamia.  En el antiguo medio oriente, existía un ritual llamado “magia compasiva”, consistía en que si un individuo sufría por el veneno de alguna planta o animal, al mirar la imagen de esa misma planta o animal, se creía que la persona sanaba.  La serpiente era uno de los muchos dioses de Egipto.  Cada que el pueblo se rebelaba, su deseo era regresar al sitio de donde YHVH lo había rescatado y YHVH castiga al pueblo con el objeto de su deseo; Egipto y sus dioses, donde tenían el estómago lleno, pero no podían adorar a YHVH.  Sin embargo Israel no aprendió la lección.  El propósito de YHVH era que con la serpiente el pueblo recordara su dependencia de Él, pero todo lo contrario, recordaron a Egipto y su antigua vida, y guardaron la imagen para adorarla. Muchos años después, vemos a Israel adorando la serpiente y sufriendo a consecuencias de su rebelión e idolatría.   Hoy no es diferente, el pueblo sigue adorando su antigua vida y rebelándose contra Elohim.  Nadie quiere separarse del sistema, lo encuentran más atractivo que servirle a YHVH y vivir bajo Su Torah.  Pero no podemos mezclar lo santo con lo profano, si no nos separamos, igual que Israel, sufriremos a casa de nuestra idolatría. 

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