“Acordaos de la palabra que Moisés, siervo de YHVH, os mandó diciendo: YHVH vuestro Elohim os ha dado reposo, y os ha dado esta tierra” (Josué 1:13)
YHVH vuestro Elohim os ha dado reposo. La palabra reposo en este versículo es – Menuach – H5117 de la raíz Nuach= tranquilidad, serenidad, paz, reposo… La esencia de una buena vida es, Menuach. Es sinónimo de la vida venidera, de la vida eterna. Herschel en su libro “El Shabbat” dice: “El Shabbat es el regalo más precioso que la humanidad ha recibido de la casa de tesoros de YHVH”. Imagínate, YHVH le ha dado a la humanidad un día a la semana para pasar con El y ser grandemente bendecido. Yahushua dijo: “El día de reposo (Shabbat – Menuach) fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” – Marcos 2:27. El verdadero motivo del Shabbat, es entrar en el reposo – Menuach – de YHVH. Isaías dice que debemos llamarlo: Delicia, Santo, Glorioso de YHVH y que guardarlo es deleitarnos en YHVH y El nos hará subir sobre las alturas de la tierra y nos dará a comer de la heredad de Jacob. Todos necesitamos recargas las baterías y llenar el tanque de nuestro corazón con el Aceite de Su unción. Shabbat es un día donde somos libres de nosotros mismos, en pensamiento, palabras y obras y donde rendimos nuestro ser en espíritu, alma y cuerpo a nuestro Creador. SHABBAT SHALOM
“Sáname, oh YHVH, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza” (Jeremías 17:14)
Es bueno alabar y confiar en nuestro Adonai a pesar de las aflicciones. En realidad, el sufrimiento nos permite ejercitar nuestro corazón de formas que serían imposibles si el camino de nuestra vida fuera un camino de rosas sin problemas. Tal vez la copa que YHVH nos da a tomar, sea amarga, pero una vez ingerida se vuelve dulce por la enseñanza que trae y la forma como nos acerca mas a nuestro amado Padre. Cuando aceptamos la prueba como ordenada por YHVH, por el Rey de Gloria quien en un abrir y cerrar de ojos puede librarnos de la opresión, nuestro corazón es refinado, fortalecido, y solo alabanzas pueden salir de nuestros labios. Solo nuestro Padre sabe cuales aguas deben ser endulzadas, solo el Autor y Consumador de nuestra fe sabe cómo sacar un diamante de las cenizas. “Así ha dicho YHVH, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy YHVH Elohim tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir” – Isaías 48:17.
“Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 16:25)
Saber algo sobre Elohim no es lo mismo que personalmente poner tu vida en Sus manos. La diferencia entre un profesante y un verdadero creyente, es que este último lucha en medio del dolor, de la ambigüedad, del quebrantamiento, se sostiene como dice Hebreos 11:27 – “como viendo al Invisible”. Job dijo – “He aquí, aunque él me matare, en el esperaré; no obstante, defenderé delante de él mis caminos” – Job 13:15. Conocer a Elohim no es tener formulas teológicas, dogmas y credos. Hay camino que parece derecho… aun para creyentes profesionales (líderes), pero cuando llega la exigencia, cuando se dan cuenta que hay una obligación eterna de vivir auténticamente a la luz de la Verdad, el interés decae. Tomar el madero es difícil porque la carne no quiere morir, lucha por derechos que no quiere ceder al Señorío de Aquel a quien llama Padre. “¿Por qué me llamáis Adonai, Adonai, y no hacéis lo que yo digo?” – Lucas 6:46.
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