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Gota Diaria Julio 18/2020

“Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” (Oseas 2:14)

El desierto no ofrece nada.  Ir al desierto es dejarlo todo por nada, o dejarlo todo por YHVH.  YHVH tenía que sacar al pueblo de Egipto, del ambiente pagano egipcio y llevarlo al desierto para moldearlo.  Las pérdidas, fracasos, traiciones, engaños, etc., todo lo que al final ofrece el sistema, abre nuestro corazón al llamado al desierto, a dejarlo todo y en esa sequía y silencio, buscar a Elohim, escuchar Su voz.  El pueblo sufrió en el desierto mientras YHVH los formaba y hacía de ellos Su pueblo — un pueblo con un estándar moral superior al de sus vecinos.  En el Sinaí, entre truenos y relámpagos, YHVH les da la Torah — un plan detallado para encontrarse con YHVH todos los días, en toda circunstancia.  Pero aun en el vacío, aridez y soledad del desierto, donde no hay nada y no queda nada más que confiar en YHVH, Israel se rebeló, varias veces dio coses contra el aguijón, igual que nosotros hoy.  Pero YHVH los dejo 40 años en el desierto, puliéndolos y los llevó a la tierra prometida cuando los había quebrantado lo suficiente para que entendieran que lo que iban a recibir era una inmerecida bendición y no producto de su labor.  Cuarenta años para hacer de ellos polvo del desierto y luego levantarlos como el Ave Fénix de las cenizas — una nueva generación que glorificara el nombre de YHVH. 

Gota Diaria Julio 17/2020

“Echo, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto del Edén querubines, y una espada encendida… para guardar el CAMINO del árbol de la vida” (Génesis 3:24)

A partir del pecado de Adán, el CAMINO al árbol (Yahushua) estuvo oculto, cerrado.  Adán y Eva decidieron comer de otro árbol.  Desde el Edén YHVH advirtió que habría guerra, el pecado de Adán había desatado una batalla campal.  YHVH quería evitarle al hombre la guerra mental en la lucha por conocer que era bueno y que era malo, quería que el hombre confiara en El y usara su tiempo solo en adorarlo y en tener una comunión con El sin los obstáculos mentales.  Pero Adán decidió que quería conocer más, aparte de lo que YHVH le revelara, quería alimentarse de otra fuente.  Desde el Edén, el hombre vive en una lucha constante por saber que hacer, como actuar.  Desde el Edén, el hombre empezó a buscar conocimiento fuera de la Torah (Instrucción de YHVH).  Desde entonces, miles de puertas que conducen a caminos diferentes se han abierto, hasta el punto de que Yahushua dijo en Matero 7:13 — … ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella… estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que lo hallan”. 

Gota Diaria Julio 16/2020

“La religión pura y sin mácula delante de Elohim nuestro Padre es esta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo” (Santiago 1:27)

Estoy segura de que la mayoría está familiarizada con la primera parte del versículo. Visitar a los huérfanos y a las viudas es bueno y la gente lo hace sin mucho esfuerzo, es ser un buen creyente.  Pero la segunda parte “guardarse sin mancha del mundo”, ni siquiera es leída, es totalmente ignorada.  La palabra “guardar” del G5083 = escapar / evitar.  En otras palabras, Santiago dice que la religión pura y sin mácula es:  escapar del mundo (sistema) evitarlo.  Usted dirá: “vivimos en el sistema, ¿cómo evitarlo?  Recuerde, una cosa es operar en el sistema porque ahí tenemos que movernos mientras estemos vivos, y otra muy diferente, que el sistema este en nosotros y nos controle.  Yahushua orando por nosotros dijo: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.  No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” — Juan 17:15-16.  Tenemos un código de conducta bajo el cual vivir — La Torah, y obviamente que no está para nada en armonía con las leyes que operan en el sistema.  Enseñar sobre santidad no es muy popular, y a la gente se le ha enseñado la mentira que todo lo que tienen que hacer es creer.  Pero simplemente creer, o, mejor dicho, aceptar mentalmente una doctrina, es tan ineficaz como rezar novenas a supuestos santos, hacer peregrinaciones, sacrificios, ayunos, y todo el sinnúmero de cosas que el hombre inventa para llegar a Dios.  La Torah es clara, o somos oidores y hacedores de la Palabra o no somos nada.  Nuestra vida debe ser coherente con lo que proclamamos ser.

 

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