“Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos” (Mateo 5:20)
No se necesita mucho para superar la justicia de los escribas y fariseos. La idea que ellos tenían de justicia y rectitud era expresada en las apariencias. Yahushua los llamo “sepulcros blanqueados”, y ¿qué se encuentra en un sepulcro? Huesos, muerte, todo lo que produce la hipocresía, el egoísmo, el engaño, la autocomplacencia, la justicia propia que determina que es bueno y que no lo es, sin importarle los parámetros establecidos por Elohim. El orgullo propio y la justicia de YHVH se mezclan tan bien como el agua y el aceite. Donde esta nuestro ego, queda muy poco espacio para YHVH. ¿Qué relación puede tener Yahushua con alguien lleno de orgullo y soberbia? En este caso, el alma se rinde a YHVH y deja su orgullo o Elohim tendrá que dejar de ser Elohim y eso es imposible. Así que, si queremos superar a los escribas y fariseos, debemos empezar por rendirnos totalmente a YHVH, a Su Palabra, a Su voluntad.
“Someteos, pues, a YHVH; resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7)
Someterse a YHVH es claramente reconocer Su autoridad, soberanía y deliberadamente, conscientemente, poner nuestra vida bajo Su control. No es un acto irracional es lo único que puede garantizarnos seguridad en medio de un mundo en caos. No ocurre por osmosis ni por accidente, es un acto de nuestra voluntad. “Padre, me someto a Ti hoy, reconozco Tu poder y majestad. Eres mi Elohim y te adoro doblando mis rodillas ante Ti, reconociendo que eres Tú el Único Elohim y quien está en control de mi vida y de toda circunstancia que la rodea. YHVH, hay cosas en mi vida que, si pudiera, las cambiaría, pero sé que solo Tú puedes ver todo el panorama de mi camino. Así, que, pongo todo en Tus manos, me rindo, no quiero pelear más contra el mundo y su sistema. Mi vida está en Tus manos, si quieres cambiar algo, hazlo, solo dame la paz que necesito para aceptar todo lo que llega a mi vida, como lo mejor que Tú tienes para mi hoy. Tantas veces voy a ti pidiéndote lo que creo que es lo mejor para mí, cuando en realidad lo que debo hacer es escucharte, y buscar hacer Tu voluntad por encima de todo. Guíame y enséñame a entender Tu voluntad y a ponerla por obra. “
“Todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; el cuerpo del Mesías” (Colosenses 2:17)
El Sabbat y las Fiestas son los tiempos que YHVH ha dispuesto para que Su pueblo se reúna en Santa Convocación. Convocación en hebreo es = Mikra = Reunión / asamblea / ensayo. Ensayo es practicar para un evento real. Así, que, cuando el pueblo de YHVH se reúne en una santa convocación, esta ensayando para un evento real. Algunos dicen que eso fue abolido y ahora, según ellos, Pablo los llama sombras. Si, son sombras del Mesías y no están abolidas. Cuando entramos al Shabbat, estamos en la sombra del Mesías. Veamos Hechos 5:15 – “… tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que, al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos” – Si la sombra de Pedro sanaba, ¿cuánta más bendición creen que recibimos al estar en la sombra del Mesías? “Bajo la sombra del deseado me senté, y su fruto fue dulce a mi paladar” – Cantares 2:3. Y ¿Quién es el deseado? “… y vendrá el deseado de todas las naciones, y llenare de gloria esta casa” – Hageo 2:7. De Shabbat en Shabbat y de Fiesta en Fiesta, estamos en la sombra del Mesías, ensayamos para cuando esta sombra de paso a la realidad. Shabbat Shalom, regocíjate esta sombra como nunca.
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