“Mas el Consolador, el Ruaj Hakoddesh, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26)
Yahushua prometió enviarlos un consolador — el Ruaj Hakoddesh. La palabra “consolador” en griego es “parakletos”. Esta palabra no solo significa “consolador”, también era un término antiguo usado en la guerra. Cuando los griegos salían a la guerra, eran enviados de dos en dos, de manera que cuando el enemigo los atacaba, ellos se ponían de espaldas el uno contra el otro, cubriéndose las áreas ciegas o puntos vulnerables. El compañero de guerra era llamado “parakletos”, su oficio era guardar la espalda de su compañero. El Ruaj Hakoddesh es más que un Consolador, es nuestro compañero de batalla quien nos cubre y protege. No estamos en esta guerra solos. YHVH nos ha dado un “parakletos” para ir a la guerra con nosotros. Escuchemos su voz, dejémoslo guiarnos en la batalla y seamos obedientes a su guía. “No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de YHVH” — 2 Crónicas 20:15.
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque YHVH tu Elohim estará contigo en dondequiera que vayas” (Josué 1:9)
Al soldado siempre se le dice que sea fuerte y valiente antes de entrar al campo de batalla y es vital recordar que todos nosotros estamos involucrados en una guerra espiritual todos los días de nuestra vida. Antes de salir a la guerra, el soldado debe estar convencido de la causa y debe estar comprometido en espíritu, alma y cuerpo. No podemos evadir al enemigo evitando la guerra, es una guerra que no podemos negar ni escapar, cualquier indecisión es un tipo de rendición que el enemigo aprovechará, por eso debemos enfrentar al enemigo con valor seguros de que YHVH está con nosotros y que veremos Su gloria en medio de la batalla -- “Los que amáis a YHVH, aborreced el mal” – Salmo 97:10. Recordemos que el perfecto amor, echa fuera el temor y caminar en la verdad, en la Tora, nos da la victoria – “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” – Romanos 12:21.
“Me hizo sacar del pozo de la desesperación… puso luego en mi boca cántico nuevo… verán esto muchos, y temerán y confiarán en YHVH” (Salmo 40:2-3)
Cuando le contamos a otros como YHVH nos ha bendecido y como ha sido fiel a Sus promesas, nuestra fe crece y hace que otros quieran conocerle y confiar en Él. David, a través de los Salmos, cuenta todo lo que YHVH hace por él a lo largo de su camino. En el Salmo 40, vemos a David esperando pacientemente que YHVH llegue en su ayuda, y YHVH llega y lo saca del lodo cenagoso y pone sus pies sobre peña. David en gratitud escribe — “puso en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Elohim”. David no puede evitar darle la gloria a YHVH. V.9 — “He anunciado justicia en grande congregación, he aquí no refrené mis labios” — V.10 — “He publicado tu fidelidad y tu salvación”. Tal vez no seamos tan elocuentes como David, pero todos tenemos testimonios de la grandeza de YHVH en nuestras vidas para contar. Compartir tu testimonio puede ser lo que alguien que esté pasando por un momento difícil, necesita escuchar.
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