“Oh Dios, restáuranos; has resplandecer tu rostro, y seremos salvos” (Salmo 80:3)
Los restauradores de pinturas algunas veces experimentan la emoción de descubrir que hay una segunda pintura debajo de la que intentan restaurar. La pintura original ha sido cubierta y oculta a la vista por muchos años. Nuestras vidas pueden ser algo así algunas veces. Tenemos nuestro verdadero yo, oculto, cubierto con máscaras. Es como un mueble al que, en vez de lijar para volver a pintar, le ponemos capa tras capa de pintura y al final, aunque se vea bonito, no tiene un color original. Necesitamos del amor del Padre y la obra Su Ruaj Hakoddesh (Espíritu Santo) no solo para restaurarnos, sino también para mostrarnos que tenemos capa tras capa de pintura. Máscaras que necesitan ser removidas, cosas del pasado que necesitan ser resueltas, temores creados por experiencias que preferimos ignorar en vez de tratar, inseguridades causadas por palabras ofensivas o despreciativas que no nos permiten entender el amor de YHVH. Hay actitudes que necesitan ser confrontadas para descubrir su verdadera raíz. Cosas que hacemos y no nos agradan, pero que ya la máscara está tan pegada, que es casi imposible de remover, pero si le permitimos al Padre Celestial, el pintor universal, restaurarnos, podremos finalmente mostrar nuestra verdadera imagen, creada según YHVH.
“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9)
En el Medio Oriente se acostumbra a saludar, ya sea en árabe o hebreo, con la frase: “La paz sea contigo”. En nada se parece a: hola o buenos días. La palabra Shalom en hebreo está llena de riqueza en su significado, es: salud, prosperidad, gozo, justicia, armonía, descanso, bienestar. Que el país esté en guerra o en constante amenaza, no altera para nada el que se deseen los unos a los otros Shalom, porque paz no es la ausencia de guerra, sino la presencia de YHVH en nuestra vida y la confianza que tenemos de que cualesquiera que sean las circunstancias, en El hay paz. El ser humano siempre tendrá conflictos, ya sea a nivel nacional, como conflictos económicos o políticos, o a nivel personal, como conflictos familiares, de relaciones, laborales, etc. Los conflictos son inevitables, pero cuando tenemos un concepto Bíblico claro sobre lo que es la paz y como ser promotores de ella, podemos enfrentar dichos conflictos con sabiduría, restaurando relaciones, buscando la armonía en todo nuestro entorno, cuidando nuestras palabras, no creando un caos de cosas insignificantes pero dispuestos a enfrentar con amor aquellas que lo ameritan. Como hijos de YHVH, debemos llevar Su paz y amor por donde quiera que vayamos. ¡Shabbat Shalom!
“Preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma” (Jeremías 6:16)
El verdadero descanso llega cuando renunciamos a todo lo que nos ata. Mientras más renunciamos, más descansamos. ¿Es así de fácil? Si, lo difícil es liberarnos de todo. Y nunca sabremos cuan atados estamos hasta que empezamos a renunciar. Es ahí donde empieza la prueba, porque YHVH sabe que es lo que nos separa de Él, que es lo que nos mantiene atados y no nos permite darle el control de nuestra vida. Démosle una honesta mirada al espejo de nuestra vida y analicemos nuestros deseos y motivaciones. Si le hemos dado todo a YHVH, el estará en control aun de nuestros deseos, los cuales serán hacer Su voluntad, vendremos a El sin equipaje dispuestos a tomar solo aquello que Él ha preparado para nosotros. Cuando nos examinamos a nosotros mismos y hallamos cosas que están tan fundidas en nosotros, sabemos que debemos trabajar en ellas y renunciar. Todo aquello que tememos perder es nuestro Elohim y YHVH es muy claro: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3). La cirugía será dolorosa, pero como toda cirugía, nos dará sanidad y los librará de toda contaminación. Venid a mí… y os haré descansar.
Hay 57 invitados y ningún miembro en línea