“Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa” (Deuteronomio 26:5)
La Pascua está cerca, y con ella viene la Fiesta de Panes sin Levadura, Primeros Frutos, fiestas todas que nos lleva a recordar no solo nuestra liberación, sino toda la historia de un pueblo que contra todo pronóstico sigue existiendo. Cuando el pueblo llevaba los primeros frutos al Templo, recitaban este versículo dándole gracias a YHVH por haberlos llevado a la tierra de Israel. También lo repiten a sus hijos durante la Pascua y todos los días de los Panes sin Levadura, para que nunca olviden quiénes son y que lo que son se lo deben a YHVH. “Cuídate de no olvidarte de YHVH, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre” – Deuteronomio 6:12. Nosotros también fuimos esclavos y esta Pascua nos recuerda quiénes somos y que lo que somos se lo debemos a YHVH quien nos ha hecho libres por medio de nuestro cordero Pascual – Yahushua. Nunca olvidemos de donde fuimos sacados – “Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y YHVH nos sacó de Egipto con mano poderosa” – Deuteronomio 6:21.
“YHVH marcha en la tempestad y el torbellino, y las nubes son el polvo de sus pies… YHVH es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en El confían” (Nahum 1:3b-7)
Por lo regular cuando experimentamos tormentas en la vida, nos atemorizamos. Pero, la vida siempre traerá tales eventos, nadie está exento de ellos. Los experimentamos en nuestras relaciones, nuestra salud, en el trabajo en las y congregaciones, como también en la situación mundial hoy día. Elohim está sacudiendo las naciones. La tierra que antes era sólida y segura cada día muestra más señales de tensión y deterioro. La habilidad del hombre para arreglar las cosas se está acabando y estamos viendo como aquellos en poder se empeñan en forzar soluciones tratando de manejar algo que solo está en las manos de Elohim. Se dice que el lugar más seguro en una tormenta es el ojo de la tormenta, el centro donde reina la paz. Ese es el lugar que Elohim nos ofrece, Él es el ojo de la tormenta. En medio de todo lo que está pasando en el mundo, y en medio de cualquier situación que rodee tu vida hoy, pidámosle que nos ponga en el centro del torbellino y la tormenta, No es un lugar pasivo, sino un lugar de coraje donde tenemos que vencer la tentación de hacer y dejarlo a Él hacer.
“Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Elohim llamare” (Hechos 2:39)
Cuando consideramos la cantidad de promesas que hay en las Escrituras para la humanidad, para Su pueblo, es asombroso solo pensar que ninguna de ellas ha sido olvidad o revocada. Muchos dan testimonio de Su fidelidad, Moisés después de años de caminar con Elohim en circunstancias tremendamente difíciles, pudo decir: “El es la Roca, cuya obra es perfecta… Elohim de verdad y sin ninguna iniquidad en El” (Deuteronomio 32:4). Y como Moisés, muchos más vivieron viendo las maravillosas promesas de Elohim ser cumplidas. La infidelidad de Su pueblo nunca cambio Su corazón, “Fiel es Elohim por el cual fuisteis llamados” (1Corintios 1:9), fue fiel con ellos y lo es contigo hoy. Tal vez tu situación sea única, y creas que nadie ha pasado por lo que tu estás pasando, ni se ha enfrentado a prueba semejante, pero no puedes decir que estás solo(a) porque hoy también estás frente a la más maravillosa oportunidad de tu vida que es “confiar en Elohim”. Lo que estás viviendo hoy, no es extraño para El, este día fue preparado por El para encontrarse contigo bajo estas circunstancias, hoy tienes la opción de elegir el Camino de YHVH o tus propios caminos. Hoy tienes la oportunidad de ver la gloria de Elohim en tu vida, no la pierdas. ¡Shabbat Shalom!
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea