“No menosprecies la corrección del Todopoderoso. Porque Él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan” (Job 5:17-18)
Tenemos la tendencia a creer que la corrección es algo horrible, doloroso e intolerable, mas no es así, el proceso de corrección es un proceso de aprendizaje y crecimiento. No toda corrección es agradable, eso es cierto, pero huirle y evitarla solo nos lleva al estancamiento. Desde que nacemos entramos en un proceso de crecimiento y entender que la corrección es parte de ese proceso la convierte en nuestra amiga y no enemiga especialmente cuando le hemos entregado nuestra vida a YHVH y sabemos que es El quien nos proporciona la corrección y nos lleva a aprender lecciones necesarias para nuestra vida. Desconectarnos del pasado, dejar hábitos que considerábamos inofensivos no es fácil, pero cuando Elohim dice que tenemos que hacer correctivos en nuestra vida si queremos proseguir a la meta de Su supremo llamamiento, debemos hacerlo, negarnos o postergarlos, solo nos conducirá a asumir el dolor de ver como el horizonte se oscurece y el camino se torna pesado y difícil, entonces Elohim tiene que hacer las correcciones por nosotros y es ahí cuando duele. Afortunadamente El hiere y sus manos curan.
“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia, haced para vosotros barbecho, porque es tiempo de buscar a YHWH hasta que venga y os enseñe justicia” (Oseas 10:12)
Es cierto, cosechamos lo que sembramos y si queremos cosechar misericordia tenemos que sembrar en justicia. Algunas cosas en nuestra vida son cosechas de lo que hemos sembrado, otras, y estas aplican para aquellos que dejan a Elohim moldear sus vidas, son parte del proceso del yunque de Elohim. Pero es bueno analizar nuestra vida y discernir lo que estamos viviendo. ¿Estamos secos y hambrientos porque buscamos al consumismo para satisfacernos? ¿Tomamos malas decisiones porque no conocemos el Camino, no tenemos amor por la Torah? ¿Amamos demasiado las cosas materiales y nos dejamos consumir por la ambición? ¿Hemos puesto a personas u objetos primero que a Elohim? ¿Hemos caminado en nuestra propia prudencia, ignorando los consejos de YHWH? ¿Estamos tan comprometidos con el mundo que es casi imposible percibir la presencia de YHWH en nuestra vida? ¿Quién puede decir que no ha estado contaminado con alguna de estas cosas? Yo no puedo, sin embargo, YHWH ha mostrado Su misericordia día a día en mi vida y seguro que en la tuya también. Es tiempo de buscar a YHWH con todo nuestro corazón, es tiempo de separarnos y prepararnos para su regreso.
“Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes” (Efesios 6:13)
No podemos describir la vida del creyente como una “cuna de rosas”. La Biblia claramente dice que tendremos luchas y solo podemos obtener la victoria con la fortaleza que YHWH nos da. Es esencial entender que para poder fortalecernos en YHWH, necesitamos conocerlo íntimamente a través de Su Torah, conocer Su carácter, Sus caminos y vivir una vida de obediencia a sus mandamientos. Para fortalecernos en El, no podemos confiar en nuestra propia prudencia. La gente más fuerte es aquella que reconoce que es débil en sus propias fuerzas y solo la fortaleza que proviene de YHWH les da la victoria. Ahora, tomar la armadura de Elohim, no es algo que nos ponemos y quitamos constantemente. La armadura es en sí, el carácter, el estilo de vida del creyente. La justicia, verdad, paz, fe son parte integral de nuestro caminar con Elohim. La Palabra de YHWH es la base sobre la cual construimos nuestra vida. Vivimos en un campo de batalla, el creyente en Yahushua siempre va a tener conflicto y persecución, pero una vida de consagración, obediencia y relación íntima con YHWH, lo mantendrá firme y podrá resistir cualquier ataque del enemigo.
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