“YHVH dijo a Abraham: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años” (Génesis 15:13
Entendemos que lo que le pasó a Israel en los tiempos Bíblicos, son una imagen para el pueblo hoy en día. La historia se repite. Los tiempos cambian, pero el escenario es el mismo. Todo lo que ocurre en nuestra vida es un mensaje de Elohim. Él nos habla a través de todos los detalles del día, a través de todo lo que nos sucede. Muchos se preguntarán ¿por qué los Israelitas fueron dejados tangos años en Egipto como esclavos? Tal vez no estaban listos para partir, estaban cómodos en su esclavitud. Moisés trató de liberarlos 40 años antes – “¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros?” – Éxodo 2:14. Sin embargo cuando regresó 40 años más tarde, lo escucharon y estuvieron dispuestos a seguirlo. Ya estaban listos, ya era el tiempo. YHVH no permite muchas cosas en nuestra vida porque no estamos listos, no es el tiempo, aunque lo deseemos, aún estamos cómodos como esclavos en esa área, necesitamos hartarnos de eso para querer salir y ser libres. Solo cuando reconoces que eres esclavos y ves que hay una luz de libertad dispuesta para ti, entonces, desearás ser libre.
“Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad. Dame integridad de corazón para temer tu Nombre” (Salmo 86:11)
¡Que oración! Es una oración acerca del camino y de la verdad de Elohim y acerca del deseo de Elohim para tu corazón y el mío. Una oración que definitivamente Elohim responderá porque es la forma en que Él quiere que vivamos. Conocer el camino y la verdad de Elohim es todo en la vida, debe ser nuestro estilo de vida. Es una transformación constante donde diariamente somos renovados y donde nuestras decisiones diarias deben ser alineadas con la voluntad de YHVH. Y un corazón integro, es un corazón no dividido, es un corazón comprometido con Elohim y Su voluntad, en total sujeción a Él. El verdadero amor, la obediencia y el servicio solo pueden venir de un corazón integro. Deuteronomio 6:5 dice: “Amarás a YHVH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. Nuestro amor por YHVH debe ser exclusivo, no puede ser compartido con otros dioses. Nuestra obediencia a Elohim debe ser voluntaria no forzada, debe ser el producto de ese amor. Y servir a YHVH con un corazón integro, es un servicio que no busca reconocimientos ni recompensas. Es un servicio que brota de una relación de amor y obediencia al Eterno Elohim, Creador del Universo.
“Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo” (Números 14:34)
Este es el castigo que Israel recibió después de que los doce espías regresaron de reconocer la tierra prometida. Diez dieron un mal reporte y solo dos, Caleb y Josué, creyeron que YHVH era suficiente para llevarlos a través de una tierra de gigantes. Fueron enviados al desierto por 40 años. Muchos se preguntan; ¿por qué los justos y fieles como Caleb y Josué recibieron el castigo junto con los rebeldes e inicuos? He aquí, un importante principio espiritual. YHVH trata con su pueblo corporativamente, ya sea familia, congregación o nación. (Hablo de castigo, no de salvación — Ezequiel 18:4 — “… el alma que pecare, esa morirá”.) En el juicio corporativo, los justos sufren por asociación no por culpabilidad, como el caso de Caleb y Josué. Por eso YHVH nos insta a separarnos — “Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” — Apocalipsis 18:4. Es nuestra responsabilidad saber con quién nos asociamos, en donde nos congregamos, que la Torah de YHVH sea la base fundamental de su fe, y que vivan una vida separada -Kaddosh - para YHVH, no sea que terminemos siendo participes de las iniquidades y castigos de otros, sufriendo por asociación. ¡Shabbat Shalom!
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