“Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar” (Salmo 32:8)
El tiempo es crítico en los negocios, la ciencia, los deportes, etc., pero, sobre todo, es esencial en la vida de un creyente. Para mantenernos al día con Elohim necesitamos seguir Sus instrucciones en Su tiempo. Esperar en Elohim quiere decir buscar Su dirección mientras permanecemos en las circunstancias presentes. Debemos mantener una actitud de expectativa y estar listos para movernos cuando Él nos lo indique. Ser paciente es esencial y es el curso de acción más sabio. Frecuentemente tomamos decisiones basados en la influencia de los amigos o de la cultura. Pero nuestro Padre Celestial es la única fuente de verdadera sabiduría. Él lo sabe todo y nos dará direcciones claras para cualquier decisión que tengamos que tomar, pequeña o grande. Él quiere lo mejor para nosotros en nuestra vida personal, ya sea decisiones de negocios, relaciones, etc. Ser pacientes también nos prepara para Sus repuestas, fortalece nuestra fe, y nos permite ver aquellas cosas que no son de EL. Así, que, es sabio esperar en Dios. !Shabbat Shalom!
“YHVH, tú nos darás paz” (Isaías 26:12)
Si le preguntas a la gente, que le da paz, la mayoría te dirá que depende de las circunstancias: una relación sólida con el esposo o esposa, un buen empleo, una buena salud, hijos ejemplares, etc. Entonces, cuando hay una discusión, cuando el hijo fracasa o se rebela, cuando la compañía lo despide o se enferma, ¿pierde la paz? La paz que depende de las buenas situaciones no es paz. Es una simple armonía entre el hombre y su entorno y se puede derrumbar fácilmente. Yahushua nos ofrece la verdadera paz. Paz inquebrantable que no depende de las circunstancias. Esto no quiere decir que nos volvemos irresponsables e indiferentes, sino que la seguridad que YHVH nos da de que Él está en control y que lo que está pasando es permitido por El, nos ayuda a pasar por la prueba sin perder la paz. Esto conlleva someternos a Él y a su guía, conocerlo, tener una relación íntima con El, obedecerlo en todo y permitirle moldearnos a Su imagen para lo cual Él usa esas mismas pruebas, pero Su paz permanece en nosotros.
“Él es fortaleza en el tiempo de la angustia” (Salmo 37:39)
A nadie le gusta tener problemas, ser traicionado, sufrir persecución, etc. y aun sabiendo que YHVH es soberano y está permitiendo dichas circunstancias, muchas veces no vemos claro el propósito de ellas. YHVH muchas veces no nos saca de situaciones difíciles porque está dándonos algo mejor. Tal vez creamos que nos ha abandonado, pero no, al contrario, nos está protegiendo, nos está liberando mientras nos fortalece. Cuando el dolor, la tribulación, situaciones intolerables toquen nuestra vida, analicemos: ¿Qué es más importante, ¿qué YHVH cambie las circunstancias a mi alrededor o que cambie mi corazón? ¿Qué edifica más mi fe, ser libre del problema o experimentar la presencia de YHVH fortaleciéndome en medio de mis tribulaciones? Lo que hace fuerte al árbol son las tormentas, lo que purifica el oro es el fuego, igualmente lo que edifica nuestra vida, fortalece nuestra fe, nos prepara para el llamado, es la mano de YHVH permitiendo adversidad en nuestras vidas, no con el propósito de quebrarnos sino de formarnos. Pidámosle que, aunque no tengamos paz externa y no cambie las circunstancias, nos de la paz interior que ni esa circunstancia puede robar.
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