“Pues YHVH tu Elohim te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto…” (Deuteronomio 2:7)
Nuestra vida es un camino ya trazado por YHVH. Todos aquellos que creemos en YHVH y tenemos nuestra confianza puesta en la obra del Mesías, salimos de Egipto y vamos hacia la Tierra Prometida. Este viaje nos lleva por todo tipo de terrenos, desiertos, valles, montañas, ríos, etc. En cada lugar hay lecciones que aprender y bendiciones para recibir. En cada etapa del camino, encontramos no solo la corrección y guía de nuestro Adonai, sino también su amor y misericordia. Al pueblo de Israel se le ordenó pasar por la tierra de Esaú, mas no quedarse en ella sino seguir el camino. Hay muchas cosas en este sistema que pueden desviar nuestra mirada del verdadero objetivo de nuestra vida. Todo obstáculo en nuestro viaje hacía la Tierra Prometida, debe ser removido. También se le prohibió al pueblo meterse o interactuar con los hijos de Esaú, no pedirles nada, todo comprarlo con dinero. Cuando leemos estos versículos creemos que son simplemente historia y nada tienen que ver con nosotros hoy, pero estamos muy equivocados, todo en la Escritura tiene un propósito, y todos los triunfos y fracaso del pueblo de Elohim, fueron escritos para nuestra enseñanza, ejemplo y guía. Al igual que Israel, se nos prohíbe mezclarnos y se nos ordena mantenernos separados – kaddosh – para YHVH.
“Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y cómo os he atraído a mí” (Éxodo 19:4)
Antes de que existieran los satélites de ubicación global, para viajar por el desierto usted necesitaba mapa y brújula. Debía chequear constantemente para verificar que, si iba en la dirección correcta, pero aun así, perder la dirección era fácil. Si no tenía cuidado al final del día, podía estar a 5 millas del sitio indicado, solo deseando que de alguna manera Elohim lo sacara de allí y lo pusiera en el lugar donde se suponía que debía estar. Igualmente, nosotros si no chequeamos constantemente el mapa (Torah), podemos encontrarnos en el sitio incorrecto. Muchas veces no salimos de ahí porque oramos incorrectamente. Le pedimos a Elohim que nos saque y nos lleve a donde queremos. Pero no funciona así con YHVH. Él no nos saca para pasarnos al otro lado y que nosotros continuemos nuestro camino. Cuando Elohim nos toma en las alas de águila, no es para llevarnos al otro lado, sino para llevarnos a Él, a Su misma presencia, a la tierra prometida. Es allí, en Su presencia donde Él nos revela Su voluntad para nuestra vida. Es allí, en Su presencia donde la gracia es abundante, la fe es fortalecida. Es allí, en Su presencia donde aprendemos que hemos sido llamados a estar en El, con El y a guardar Su Torah, Su pacto. Y guardar Su pacto no es difícil cuando estás en El, y sabes que Él te dirige, te provee, te guarda. Después de todo, es por gracia y a través del sacrificio del Mesías que somos especial tesoro para YHVH. ¡Shabbat Shalom!
“Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que YHWH hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. YHWH peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos” (Éxodo 14:13-14)
Moisés le dice al pueblo que estén quietos y vean la salvación de YHWH. En otras palabras, el Santo Elohim estaba a punto de darle a Israel una ilustración, una imagen de la salvación y todo lo que ellos necesitaban, era hacerse a un lado y observar lo que YHWH iba a desplegar delante de sus ojos. ¿Qué vio el pueblo que pudiera ser considerado como la salvación? ¿Fueron sus pecados perdonados? ¿Heredaron la vida eterna? ¿Fueron sanados? ¿Recibieron un nuevo cuerpo resucitado? No exactamente. El pueblo vio dos cosas: 1. fueron librados de la mano de sus enemigos y 2. Sus enemigos fueron destruidos por la mano del Todopoderoso Elohim. Teniendo en cuenta Éxodo 14:13-14 y la historia subsiguiente de la división del mar rojo, acabamos de ver la definición fundamental de la Torah sobre la salvación. Muchos se estarán preguntando en este momento, ¿qué tiene que ver la división del mar rojo con la salvación dada por Yeshua a través de Su muerte en el madero? Recuerde que la Torah contiene la sombra de las buenas cosas por venir. La mayoría de las imágenes que la Torah nos da del Mesías son imágenes en blanco y negro de su obra redentora. La palabra hebrea para salvación es Yahushua, así que lo que Moisés le dice a Israel es: “No temáis; estad firmes y ved a Yahushua” quien os librará del enemigo y lo destruirá.
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