“De cierto de cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo” (Mateo 18:18)
“Atar y Desatar” en hebreo “Asar y Hitir” = Prohibir o Permitir. Es una frase muy conocida por los rabinos y no se refiere a tener autoridad para cambiar la Torah o parte de ella, ni a ningún aspecto de lo que muchos en las iglesias llaman guerra espiritual – desatar al cautivo y atar al demonio. Se refiere a la autoridad de interpretar la Torah. No es la autoridad para anular o añadir un mandamiento, sino la autoridad para decidir la forma de aplicar el mandamiento de acuerdo a la Torah. Cuando Yahshua estaba designando sus discípulos como sus sucesores, uso la formula familiar – Mateo 16:19. Con estas palabras les estaba dando la misma autoridad que los escribas y fariseos proclamaban tener, mas no para usarla como lo hacían ellos, sino para exponer y enseñar la Torah del Reino. Luego les da un ejemplo de lo que los fariseos hacían: “En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y fariseos” – la cátedra de Moisés es la autoridad para enseñar la Torah, la cual le pertenecía a los sacerdotes – “atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las pone sobre los hombros de los hombres…” estaban añadiendo todo lo que ellos querían porque decían tener el poder. Del Diccionario Exégesis del Nuevo Testamento: “Atar y Desatar” es un término técnico Judío con respecto a la enseñanza… es usado por aquel que tiene la autoridad de Prohibir o Permitir y es referente a cosas, no a personas. Lo que sea declarado inapropiado y por ende prohibido, ya ha sido prohibido en el cielo, lo que sea apropiado y permitido, ya ha sido permitido en el cielo.
“Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” (Génesis 27:41)
“Israel debería ser borrado del mapa. El mundo musulmán no permitirá que su enemigo histórico viva dentro de él” -- Palabras del presidente de Irán en una conferencia estudiantil a la que asistieron más de 3.000 jóvenes. No veo ninguna diferencia entre las dos declaraciones, es solo cuestión de tiempo. La primera fue hecha hace más o menos 4.000 años, y la última la repiten diariamente. Es un odio histórico promovido por muchos. La iglesia con la Teología del Reemplazo, le ha estado echando carbón al fuego desde hace cientos de años. Debemos prepararnos. Como pueblo del Pacto que somos, tenemos el deber de orar por la paz de Jerusalén, de orar por el remanente de Elohim, de observar todo lo que se está dando en Israel. “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” – Lucas 21:20. Esaú no va a descansar hasta matar a su hermano Jacob, todo por la bendición. El mundo musulmán no quiere la paz, quiere la tierra, quiere la bendición. Y sabemos que la verdadera paz solo la puede dar el Príncipe de paz, Yahshua. No me cansaré de repetir que los tiempos son malos, que no podemos seguir viviendo como si nada estuviera pasando, ignorando que se están cumpliendo muchas profecías y que el regreso de nuestro Mesías está a la puerta. Amen, si, ven, Adonai Yahshua.
“Tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien” (Salmo 139:13-14)
Somos maravillosamente creados, únicos en la forma más imaginativa. Todos tenemos facetas propias, nuestra personalidad, los gustos, disgustos, talentos, aún nuestros cuerpos físicos. Sin embargo, la mayoría no están satisfechos como son y siempre están buscando estereotipos en los cuales encajar. Siempre están buscando un modelo a seguir y se les olvida que YHVH nos dio el modelo perfecto, Yahshua. Pero esos estereotipos o cajas en las que el hombre se quiere meter, son por lo regular patrones sociales en los que quiere encajar para sentirse seguro. Patrones establecidos en el ambiente laboral, en su comunidad, en las universidades o colegios, como la forma de vestirse o comportarse para ser aceptado, etc. Algunos logran encajar pero pasan la vida frustrados porque no son ellos mismos, están viviendo una vida forzada para no ser rechazados, y muchos llegan hasta el suicidio por la presión. La verdadera seguridad es la que da Dios, cuando aceptamos lo que somos y como somos, hechos a Su imagen y semejanza y con un propósito especifico. Ser aceptados por Dios es lo que verdaderamente cuenta, al hombre jamás podremos complacerlo siempre habrá algo más que cumplir para estar a su altura. Sé quién eres, no trates de vivir una vida ajena ni encajar donde YHVH no te ha puesto.
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea