“Porque el fin de la ley es el Mesías, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4)
Este es tal vez el versículo más mal interpretado del Nuevo Testamento. La palabra “fin” como “acabar”, no es la traducción correcta de la palabra griega “Telos” – G 5056 que significa: Objetivo – propósito – punto principal. El versículo se leería así: “El propósito/objetivo de la Torah es el Mesías…”. Los traductores cristianos en vez de dar la correcta interpretación, han insertado un término diferente dándole un significado ambiguo a la frase “fin de la ley” tal vez para apoyar el falso punto de vista que Pablo, según ellos, enseñaba que la Torah había sido abolida por el sacrificio de Yahshua. La fe en el Mesías Yahshua no anula la Torah – Romanos 3:31 – “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”. El trasfondo de la carta a los Romanos con relación a este punto es que si una persona sigue la Torah en fe, dicha persona reconocerá a Yahshua como Mesías ya que él es la Torah hecha carne, él es el objetivo de la Torah. Hoy en día, los creyentes en Yahshua que guardamos la Torah, somos acusados de tratar de poner a la gente bajo la esclavitud de la ley, o según ellos; volviendo al antiguo camino de salvación por obras. Este argumento es totalmente erróneo ya que nunca ha habido un camino de salvación por obras antes de Yahshua. La salvación siempre ha sido por fe, como Elohim mismo lo ha definido, y nos ha dado solo una revelación (Torah) para vivir esta fe y para aprender cómo ser conformados a Su imagen. ¡Shabbat Shalom ¡
“Enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Yaweh. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de YHVH, y no la hallarán” (Amós 8:11-12)
Versículos bastante controversiales considerando la proliferación de denominaciones y grupos todos supuestamente dando la palabra de YHVH. Solo le queda a uno pensar que tal vez, lo que están dando no es la palabra de YHVH, sino palabra de hombre, o textos bíblicos con interpretación privada. Cualquiera que sea el caso, la situación es bastante clara y mi oración es porque aquellos que aman la verdad, la busquen con todo su corazón antes que sea demasiado tarde y solo quede hambre y sed de Elohim, sin tener quien la sacie. No se extrañe de que llegue a faltar la palabra, ya ocurrió en los días de Samuel – “El joven Samuel ministraba a YHVH en presencia de Elí; y la palabra de YHVH escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia” – 1Samuel 3:1. Samuel fue el último juez y el primer profeta, y “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” – Jueces 17:6. Mas o menos lo mismo que vivimos hoy en día donde la anarquía es rampante, la indiferencia hacia YHVH y Su Torah, es denominador común aun en los círculos religiosos, que más parecen clubs sociales llenos de programas que proclaman todo menos la santidad y obediencia. La palabra que se escucha ahora, es la de los líderes, la de los grandes evangelistas de T.V., la de los teólogos de seminarios, o la de aquellos que engañados por la sabiduría terrenal, llegan a conjeturas acerca de Elohim que nada tienen que ver con la realidad de que es Elohim Santo, Justo, Fuego Consumidor que consumirá a sus adversario y a todos aquellos que proclaman con falsedad Su nombre. Yahshua sabía que vendrían estos días y dijo: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
“Tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmo 23:4)
Quienes hayan vivido en tierra de rebaños o conozcan por alguna razón la vida pastoril, saben que cuando se está acercando el invierno el pastor empieza a guiar su rebaño hacía la planicie, al redil donde pasara todo el invierno. Pero antes de entrar al redil, examina a cada oveja pasándola bajo la vara para ver si tiene bichos o parásitos. Es decir, pasar bajo la vara significa, ser examinado. “Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto” (Ezequiel 20:37). Por lo regular a nadie le gusta ser examinado, pero Dios tiene que hacerlo, debe pasarnos bajo la vara, puede ser doloroso, desagradable, incomodo y sobre todo, creo yo, vergonzoso, pero necesario. YHVH tiene que exponer nuestra enfermedad, mostrarnos que nuestro corazón no está sano, que hay hábitos, pensamientos, deseos que afectan nuestra relación con El. Pero no solo nos pasa bajo la vara, luego nos conforta con Su cayado, nos llena de aliento y nos asegura que el proceso de recuperación después de limpiarnos de parásitos y bichos, será saturado de Su amor. Recordemos, hay cosas aparentemente inofensivas, necesariamente no malas, pero si no glorifican a Elohim, nos apartan de Él.
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