“Dame hijo mío tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos” (Proverbios 23:26)
Las relaciones se miden por la entrega o compromiso que se tenga. La mayoría de la gente hoy día, huye de compromisos que demanden demasiado, es decir que conlleven una entrega, porque la entrega demanda fidelidad y eso es algo que el mundo ya olvido, su significado y valor. Lo triste de esto es que la misma falta de compromiso o entrega está operando en el pueblo de YHVH. Es decir seguir a YHVH a mi manera, no tener que renunciar a nada o casi nada, está bien asistir a las actividades de la iglesia, pero mi vida no puede acabarse, tiene que seguir. Y ¿cuál es esa vida? Nuestra vida está llena de hábitos, actitudes, relaciones que necesitan ser evaluadas, sopesadas bajo la lupa de La Tora y tomar decisiones al respecto. Libertad no es lo mismo que autonomía, y solo hay una verdadera libertad y es “caminar en obediencia a YHVH”. Entrega no es rendición. Cuando entregas tu vida a YHVH no estás diciendo que eres un inepto, sino que admites que tus valores deben ser ordenados para poder vivir rectamente y por consiguiente, aceptas ser guiado por YHVH y vivir bajo Sus parámetros
“Así que somos embajadores en nombre del Mesías” (2Corintios 5:20)
Yeshua nos ha enviado como sus embajadores al mundo. Y como tales debemos honrarlo y representarlo con nuestro carácter, conducta, conversación cuando interactuamos con la familia, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o de estudio, etc... Elohim espera que seamos diligentes y fieles en nuestra misión. Sin embargo a veces nos volvemos auto indulgentes, perezosos, nos comprometemos con el sistema en todas sus formas por complacer a otros o a nosotros mismos y como resultado en vez de cumplir nuestra misión terminamos dañando a otros con un mal testimonio y desperdiciando el tiempo y los dones que nos ha dado YHVH. Cuando alguien es enviado como embajador de su país a otro país, este debe representar a su gobierno en todos los aspectos, debe honrar su constitución y debe ser fiel. Nosotros como embajadores de Elohim debemos tener una vida que sea coherente con lo que profesamos o confesamos. Debemos honrar Su palabra (Constitución) obedeciéndola ya que es la guía para nuestra vida, debemos ser fieles a nuestro llamado. Seguir el camino de YHVH no es una religión, es un estilo de vida.
“He aquí, aunque El me matare, en El esperare” (Job 13:15)
¿Alguna vez te has sentido contra la pared como si todo estuviera en contra tuyo, cuando nada sale bien? ¿Has pensado que puede ser YHVH quien esté orquestando todas las circunstancias? Nooo, imposible, dirás: YHVH me protegería de todo esto. Pero las Escrituras están llenas de ejemplos donde YHVH usa las dificultades para edificar o fortalecer nuestra fe. Abraham, José, Moisés, Job, Daniel… la lista es interminable. Todos ellos pasaron por tribulaciones que tal vez ni tu ni yo seriamos capaces de soportar hoy en día, y las Escrituras nos relatan como contra todo pronóstico, ellos permanecieron creyendo, sostenidos como viendo al Invisible (Hebreos 11:27). Es fácil confiar en YHVH cuando todo sale bien, pero YHVH algunas veces sacude nuestra vida y la comodidad y las falsas seguridades son removidas para mostrarnos que El es nuestra única fuente de fortaleza. Cuando todo parece estar en contra, no pienses que YHVH te ha abandonado. Tu dinero, éxito, amigos, familia, pueden desaparecer, de todas maneras ellos no pelearían la batalla por ti, solo mantén tus ojos fijos en YHVH, cuando todo haya fallado, te sorprenderás de lo que tu Padre Celestial hará por ti.
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