“Dame hijo mío tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos” (Proverbios 23:26)
Las relaciones se miden por la entrega o compromiso que se tenga. La mayoría de la gente hoy día, huye de compromisos que demanden demasiado, es decir que conlleven una entrega, porque la entrega demanda fidelidad y eso es algo que el mundo ya olvido, su significado y valor. Lo triste de esto es que la misma falta de compromiso o entrega está operando en el pueblo de YHVH. Es decir seguir a YHVH a mi manera, no tener que renunciar a nada o casi nada, está bien asistir a las actividades de la iglesia, pero mi vida no puede acabarse, tiene que seguir. Y ¿cuál es esa vida? Nuestra vida está llena de hábitos, actitudes, relaciones que necesitan ser evaluadas, sopesadas bajo la lupa de La Tora y tomar decisiones al respecto. Libertad no es lo mismo que autonomía, y solo hay una verdadera libertad y es “caminar en obediencia a YHVH”. Entrega no es rendición. Cuando entregas tu vida a YHVH no estás diciendo que eres un inepto, sino que admites que tus valores deben ser ordenados para poder vivir rectamente y por consiguiente, aceptas ser guiado por YHVH y vivir bajo Sus parámetros
Hay 26 invitados y ningún miembro en línea