“¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la mueve? ¡Como si el báculo levantase al que lo levanta; como si levantase la vara al que no es leño!” (Isaías 10:15)
Una de las trampas más peligrosas y que debemos vigilar constantemente, es la de robar la gloria a YHVH y tomar el crédito por lo que ÉL hace en o a través de nosotros, o usar lo dones o el llamado para exaltación propia. Creo que es más fácil lidiar con la escasez, debilidad e insignificancia que con la abundancia, poder o autoridad; ya que la escasez y debilidad nos permite ver con más claridad la provisión física y de fortaleza de YHVH en nuestra vida, podemos ver Su mamo de poder sobre nosotros y no robarle la gloria sino reconocer que sin El nada podemos. Pero cuando el hombre tiene abundancia, poder, autoridad, se engrandece y termina creyendo que no necesita a YHVH. Salomón sabía esto, sin embargo, sucumbió a la tentación que el poder le ofrecía y terminó separándose de YHVH, cayendo en la más deprimente idolatría. Debemos tener cuidado de como manejamos los dones y bendiciones que YHVH nos da, no podemos olvidar de donde proceden, quien es el dador y para que nos equipa. Y por último jamás olvidar que todo lo que hagamos y digamos será para El y para Él la gloria.
“Confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el Reino de Elohim” (Hechos 14:22)
Aunque sabemos que todas nuestras ansiedades debemos llevarlas a YHVH en oración, a veces, viendo el caos en que se encuentra el mundo, es casi imposible no preocuparnos pensando como ser fuertes en medio de la oposición y persecución que como creyentes enfrentaremos. Ben Gurion, uno de los fundadores del nuevo estado de Israel, dijo: “Coraje es saber a qué debemos temer y a que no debemos temer”. Las Escrituras nos dicen que debemos temer a YHVH y no debemos temer al sistema y sus tentáculos. Así, que, temamos a quien debemos temer y tengamos coraje para enfrentar y hacer todo aquello que YHVH ha preparado para nosotros. YHVH está con nosotros y nos protegerá y llevará victoriosos a través de tiempos y circunstancias difíciles. Con El lograremos grandes cosas porque Él es especialistas en convertir lo imposible en posible.
ULTIMO GRAN DIA – SHEMINI ATZERET
“El octavo día tendréis santa convocación, y ofreceréis ofrenda encendida a YHVH; es fiesta, ningún trabajo de siervos haréis” (Levítico 23:36)
La fiesta del octavo día es llamada “Shemini Atzeret” en hebreo. El octavo día también es el primer día de la siguiente semana ya que las semanas tienen siete días. Es un nuevo comienzo – “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueve tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Más os gozaréis y os alegraréis para siempre… “– Isaías 65:17-25. La cosecha ha sido recogida, toda iniquidad y transgresión ha sido juzgada en el día del juicio y la justicia eterna ha sido implementada. Se ha completado un ciclo y el plan de nuestro Eterno Elohim nos trae algo nuevo y majestuoso. Pero este nuevo comienzo requiere lluvia, lluvia del Ruaj Hakodesh para producir una nueva cosecha. “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” – Isaías 55:10-11. Y EL ESPÍRITU Y LA ESPOSA DICEN: VEN. Y EL QUE OYE, DICE: VEN. Y EL QUE TIENE SED, VENGA; Y EL QUE QUIERA, TOME DEL AGUA DE LA VIDA GRATUITAMENTE.
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