En el antiguo Medio Oriente, un manantial de agua proveía la fuente de vida para la gente. El agua era llevada de los pozos en jarrones para ser guardada en cisternas y usarla en la vida diaria. A nivel espiritual, un manantial de agua representa la fuente real de vida en medio de la pobreza espiritual y la desesperanza de la existencia humana. Yahshua mismo dijo que El era el “Agua viva”, y nos advirtió del peligro de ir y buscar la vida en fuentes temporales, o tratar de usar cisternas rotas para el agua – “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua” – Jeremías 2:13. Como YHVH es la verdadera Fuente de vida, es un acto de idolatría el tratar de hallar satisfacción en cosas del sistema que eventualmente desaparecerán. Yahshua dijo que el agua que El daría a aquellos que la pidieran, satisfaría la sed del corazón y proveería nutrientes para la vida eterna – “Mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” – Juan 4:14. Tengamos cuidado de no ir a buscar el agua que nuestra vida necesita en la fuente incorrecta, ni buscar satisfacción en cisternas rotas.
Blaise Pascal dijo; hay dos tipos de personas: santos que saben que son pecadores y pecadores que creen que son santos. La soberbia es el pecado más letal, porque fundamentalmente distorsiona la realidad. Cuando abrimos los ojos a la verdad de la Presencia de YHVH, inmediatamente caemos rendidos en humildad, y sin importar el clamor del ego reclamando derechos, tenemos que admitir que no somos el centro del universo. Debemos tener siempre presente que todo lo que digamos, pensemos y hagamos, es delante de la audiencia divina de El Elohim Vivo – “Por eso procuro tener siempre una conciencia sin ofensa delante de Elohim y ante los hombres” – Hechos 24:16. Y si no sentimos la Presencia Divina en nuestras vidas, es mejor que nos examinemos: “YHVH resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” – Santiago 4:6. Podemos acercarnos a YHVH humillándonos y abriendo nuestros ojos a la realidad – “A la Presencia de YHVH tiembla la tierra, a la Presencia del Elohim de Jacob” – Salmo 114:7. “No a nosotros, oh YHVH, no a nosotros, sino a tu Nombre da gloria” – Salmo 115:1.
Este es un principio espiritual y podemos resumirlo así: cuando buscas lo bueno en otros, hallarás el favor de YHVH, pero cuando buscas lo malo en otros, el mismo mal que ves en ellos, será el tuyo propio. “Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la Ley del Mesías” – Gálatas 6:2. Llevar las cargas los unos de los otros, es preocuparse lo suficiente para orar por ellos. Los sabios dicen que cuando oras por otro teniendo tú la misma necesidad, tu necesidad es suplida primero, por ejemplo: cuando Job oró por sus amigos, YHVH restauró a Job completamente – “Y quitó YHVH la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos…” – Job 42:10. Cuando albergamos en nuestro corazón indiferencia, odio y mala voluntad hacia otros, lo único que hacemos es lastimarnos a nosotros mismos. Cuando buscamos el bien de los demás, hallamos el favor, la sanidad y la vida de YHVH. Siempre debemos buscar y desear el bien de los demás, pues Yahshua dijo: “… con la misma medida con que medís, os volverán a medir” – Lucas 6:38b).
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