“Buscad… buscad”. Dos palabras hebreas diferentes son usadas para expresar la idea de buscar a YHVH. La primera es “darash” que significa: preguntar o buscar cuidadosamente, y la segunda es “bakash” que significa: pedir algo que se desea. Ambas son buscar y se necesitan en ese orden. Primero necesitamos conocer a YHVH y el poder de Su fuerza, y luego necesitamos pedir Su ayuda para nuestra vida diaria. YHVH creó al hombre para tener una relación con él y para la alabanza y gloria de Su nombre, pero el hombre rompió esa relación y se apartó. El pecado lleva al hombre a alinearse y eventualmente a la muerte. Vez tras vez, las Escrituras nos manda a buscar la presencia de YHVH – “Buscad a YHVH mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano” – Isaías 55:6. “Buscad mi rostro” – Salmo 27:8. “Buscar el rostro de YHVH” es una frase hebrea que significa “Buscar su divina presencia y poder”, porque es ahí donde somos fortalecidos, guardados; es ahí donde obtenemos la victoria sobre toda circunstancia; es ahí donde Su Torah nos es revelada. “Tu rostro buscaré, oh YHVH; no escondas Tu rostro de mí”.
La vida del creyente aquí, es el entrenamiento para la eternidad. Es aquí, mientras caminamos hacia la tierra prometida, que YHVH nos prueba, disciplina y corrige. YHVH esconde su rostro de nosotros, para que lo busquemos – “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” – Jeremías 29:13. El proceso de buscar a YHVH, crea fortaleza interna que solo puede ser ganada en Su presencia – “Acercaos a YHVH, y El se acercará a vosotros” – Santiago 4:8. Aquellos que tienen su vida sometida a YHVH, están siempre bajo Su escrutinio para refinar su carácter y llevarlos a la estatura del Mesías. Este escrutinio es señal del Su amor, porque YHVH disciplina a quien ama, y azota a aquel que recibe por hijo – Hebreos 12:5-11. Las pruebas son como regalos mal envueltos que no queremos abrir, pero cuando los abrimos, aceptando la prueba como proveniente de YHVH, descubrimos que contienen joyas invaluables, imposible de obtener por otro medio. Las pruebas son; carrozas de YHVH portadores de bendiciones. “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas” – Santiago 1:2.
Es bueno alabar y confiar en nuestro Adonai a pesar de las aflicciones. En realidad, el sufrimiento nos permite ejercitar nuestro corazón de formas que serían imposibles si el camino de nuestra vida fuera un camino de rosas sin problemas. Tal vez la copa que YHVH nos da a tomar, sea amarga, pero una vez ingerida se vuelve dulce por la enseñanza que trae y la forma como nos acerca más a nuestro amado Padre. Cuando aceptamos la prueba como ordenada por YHVH, por el Rey de Gloria quien en un abrir y cerrar de ojos puede librarnos de la opresión, nuestro corazón es refinado, fortalecido, y solo alabanzas pueden salir de nuestros labios. Solo nuestro Padre sabe cuales aguas deben ser endulzadas, solo el Autor y Consumador de nuestra fe sabe cómo sacar un diamante de las cenizas. “Así ha dicho YHVH, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy YHVH Elohim tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir” – Isaías 48:17.
Hay 10 invitados y ningún miembro en línea