Todos aquellos que están buscando las raíces hebreas de la fe, saben que Elohim está haciendo un trabajo muy específico en estos últimos tiempos, cumpliendo su Palabra como lo declara el libro de los Hechos. Elohim está restaurando todas las cosas declaradas por los profetas. Y la razón por la cual sabemos esto, es porque YHWH nos ha llevado a lo largo del camino de Emaús, e igual que a los discípulos en ese entonces, ahora nos está abriendo los ojos para que comprendamos las Escrituras. “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él se decía” “Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras” – Lucas 24:27 y 45. Sin una comprensión escritural de la Torah es imposible entender la Torah misma y muchos menos el Pacto Renovado (Nuevo Testamento). Muchos están esperando un avivamiento en los últimos tiempos, pero lo que Elohim ha prometido es la restauración total de todas las cosas que por ende traerá avivamiento. Pero necesitamos restauración, necesitamos la restauración de la Torah que ha estado perdida por más de 1.800 años. Estos siglos de abandono de la Torah por aquellos que claman el nombre de Yahshua, junto con la información anti-Torah generada por aquellos que no la conocen, ha dado como resultado una malinterpretación de las Escrituras del Pacto Renovado (N.T.) en lo concerniente a todo lo que tenga que ver con Torah y gracia. Pablo le dice a Timoteo: “Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe en el Mesías Yahshua” – 2Timoteo 3:15. Las Sagradas Escrituras que Timoteo conocía era la Torah, las Escrituras del Pacto Renovado no habían sido aún escritas. Pablo claramente dice que las Escrituras del Antiguo Testamento podían hacer a un creyente del Pacto Renovado, sabio para salvación y luego continúa diciendo: “Toda la Escritura es inspirada por Elohim, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” – 2Timoteo 3:16. Todo lo que los apóstoles enseñaron fue Torah, solo hasta el año 370 se vino a publicar el Nuevo Testamento como lo conocemos hoy.
Es fácil caer en esclavitud sin darse cuenta. Así como se es esclavo del pecado, también se puede ser esclavo de las cosas del mundo que aparentemente son buenas. Así como se es esclavo del cigarrillo, de las drogas, se puede ser esclavo del trabajo. El Shabbat es un regalo de Elohim para sus hijos. Es un tiempo de descanso de las cosas del mundo y de comunión con nuestro Creador. Muchos se enorgullecen de ser hacedores de la Palabra, de creer en las Escrituras desde Génesis hasta Apocalipsis, claman las promesas de sanidad, restauración, prosperidad, poder espiritual y autoridad en el Nombre de Yahshua y con valentía proclaman la Palabra a muchos, pero... ¿qué les pasó con el cuarto mandamiento? ¿Cuándo los diez Mandamientos se convirtieron en nueve? “… y a los hijos de los extranjeros que sigan a YHVH para servirle, y que amen el nombre de YHVH para ser sus siervos; a todos los que guarden el Día de Reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos” – Isaías 56:6-7. Shabbat Shalom.
Pronto, después de la muerte de los apóstoles, el enemigo empezó a sembrar semillas de división y conflicto entre los creyentes causando la separación de los creyentes judíos y aquellos que venían de las demás naciones. Los llamados “Padres de la Iglesia” empezaron a introducir doctrinas y prácticas anti-semitas. Uno de los más elocuentes, Juan Crisóstomo (344-407), cuyo nombre significa “boca de oro”, condeno a los judíos con el más grotesco lenguaje. El ahincó de los famosos padres de la iglesia por separar a los creyentes de las raíces hebreas, los llevó a cometer todo tipo de atrocidades. Desde el segundo siglo, la iglesia ya contaminada con el paganismo greco-romano, empezó a reprimir toda influencia hebrea entre los creyentes. Veamos algunas normas decretadas en el Concilio de Laodicea (siglo cuarto):
1.Canon 29. Los cristianos no deben judaizar guardando el Shabbat, deben trabajar en ese día.
2.Canon 37. No es permitido recibir porciones enviadas de las fiestas de los judíos o heréticos, ni festejar junto con ellos.
3.Canon 38. No es permitido recibir pan sin levadura de los judíos, ni ser coparticipes de su impiedad.
Justín Martir enfatizó que todo lo que antes le pertenecía a Israel, era ahora propiedad de la iglesia, que la iglesia había reemplazado a Israel como el pueblo de Adonai. Agustín, el teólogo católico romano más influyente, llamo a los judíos “hijos de Satanás”. Y como último ejemplo: Martín Lutero, quien fue muy amable con los judíos al comienzo tratando de convertirlos y al no lograrlo, se ensaño de la forma más vil en ellos. Las enseñanzas de todos estos hombres florecieron y cogieron raíces en el corazón de los creyentes. Doctrinas de hombres empezaron a reemplazar la Torah y hasta el día de hoy la iglesia está más centrada en los estatutos y decretos establecidos por los fundadores de las miles de denominaciones que actualmente existen y en el Nuevo Testamento alegando que el Antiguo Testamento fue abolido, y obviamente interpretado el Nuevo de acuerdo a como Orígenes, otro padre de la iglesia enseñó. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” – 1Timoteo 4:1
Hay 9 invitados y ningún miembro en línea