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Gota de Amor - Marzo 18/2014

“Porque todo lo que es nacido de YHWH vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe” (1Juan 5:4)

 

La noche antes de su ejecución Yahshua anuncio: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz.  En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” – Juan 16:33.  Al día siguiente estando frente a Pilatos, Yahshua declaró: “Mi reino no es de este mundo” – Juan 18:36.  ¿Qué quería decir Yeshua con el “mundo”, el cual los creyentes no deben amar? “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo” -- ¿Cuáles cosas? – “los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida” – 1Juan 2:15-16.  Cuando la Biblia usa la palabra mundo en el sentido de que es algo que debemos vencer, no se está refiriendo al planeta tierra, sino al “mundo” como sistema social, a la civilización.  El mundo como resultado colectivo de las actividades de la humanidad desde el momento en que el hombre se rebelo contra YHWH.  Muchos versículos en la Biblia nos muestran claramente que “todo el mundo” está bajo la influencia del enemigo – 1Juan 5:19 “Sabemos que somos de YHWH, y el mundo entero está bajo el maligno”.  “La serpiente antigua, que se llama Satanás, el cual engaña al mundo entero…” – Apocalipsis 12:9.  El es el autor del sistema que nos rodea.  Solo mire el mundo actual: guerras, violencia, sufrimiento, avaricia, corrupción, deshonestidad, enfermedad y depresión.  Es un sistema malvado y opresivo.  No es el mundo de YHWH, no es la sociedad de YHWH, la comunidad de los santos.  Cualquiera que busque una relación con el mundo, dice la Escritura que: “se constituye enemigo de YHWH” – Santiago 4:4.  Por eso Yeshua dijo cuando estaba orando por sus discípulos: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”.  Yeshua estaba en el mundo, pero no era del mundo.  El no participo de sus malvados caminos.  Se mantuvo limpio y así debemos ser nosotros.

 

Gota de Amor - Marzo 17/2014

“No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho YHVH de los ejércitos” (Zacarías 4:6)

 

Muchas veces tratamos de establecer el Reino de Adonai de acuerdo a nuestros propios planes y trabajo, en vez de confiar, buscar y permitirle a Adonai hacer su perfecta voluntad.  En el libro de Zacarías leemos que no es “con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu”.  Es a través del Espíritu de Adonai que el plan para su Reino será establecido y no por medio de la fuerza y motivación humana.  A veces vemos vislumbres de lo que Adonai quiere hacer, y corremos a actuar sin pensar tratando de dar en el objetivo de Adonai sin buscar su dirección.  Su voluntad solo es llevada a cabo por medio del poder de Su Espíritu.  Si Adonai nos da una promesa, debemos confiar en Él y esperar pacientemente, estando seguros que cumplirá Su promesa.  Mientras tanto, debemos seguir Sus instrucciones sin interferir con nuestras propias opiniones, ni pretender actuar en pro de ayudarle a Adonai a cumplir lo prometido.  Estudiando la historia de Abraham vemos como hasta el más consagrado hombre lucha con esto de vez en cuando.  Génesis 15:1- 6  – “No temas Abraham, yo soy tu escudo, y tu galardón será grande”.  Abraham había recibido una promesa “Haré de ti una gran nación”, pero Abraham no entendía cómo, le dice a Adonai: “Señor YHWH, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo…Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa?… No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará”.  Dice la Escritura que Abraham le creyó a Adonai y le fue contado por justicia.  Sin embargo, mas adelante en Génesis, vemos a Sara y a Abraham tratando de ayudar a Elohim a cumplir su promesa, y el resultado de dicha acción apresurada usando la fuerza y el razonamiento humano que decía que era imposible que una mujer de 90 años engendrara, ha traído dolor, angustia y problemas al pueblo de Israel hasta este día.  Ismael sigue persiguiendo a Isaac. El pueblo islámico ha sido, es y seguirá siendo el enemigo de Israel hasta que YHWH lo libere, no con el ejército de Israel, no con los políticos ni los tratados de paz, sino con el poder de Su Espíritu.  

 

Gota de Amor - Marzo 16/2014

“Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe al Mesías Yeshua, que os fue antes anunciado; a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas” (Hechos 3:19-21)

 

Todos aquellos que están buscando las raíces hebreas de la fe, saben que Elohim está haciendo un trabajo muy específico en estos últimos tiempos, cumpliendo su Palabra como lo declara el libro de los Hechos.  Elohim está restaurando todas las cosas declaradas por los profetas. Y la razón por la cual sabemos esto, es porque YHWH nos ha llevado a lo largo del camino de Emaús, e igual que a los discípulos en ese entonces, ahora nos está abriendo los ojos para que comprendamos las Escrituras.  “Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él se decía” “Entonces les abrió el entendimiento para que comprendiesen las Escrituras” – Lucas 24:27 y 45.  Sin una comprensión escritural de la Torah es imposible entender la Torah misma y muchos menos el Pacto Renovado (Nuevo Testamento).  Muchos están esperando un avivamiento en los últimos tiempos, pero lo que Elohim ha prometido es la restauración total de todas las cosas que por ende traerá avivamiento.  Pero necesitamos restauración, necesitamos la restauración de la Torah que ha estado perdida por más de 1.800 años.  Estos siglos de abandono de la Torah por aquellos que claman el nombre de Yahshua, junto con la información anti-Torah generada por aquellos que no la conocen, ha dado como resultado una malinterpretación de las Escrituras del Pacto Renovado (N.T.) en lo concerniente a todo lo que tenga que ver con Torah y gracia.  Pablo le dice a Timoteo: “Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe en el Mesías Yahshua” – 2Timoteo 3:15. Las Sagradas Escrituras que Timoteo conocía era la Torah, las Escrituras del Pacto Renovado no habían sido aún escritas.  Pablo claramente dice que las Escrituras del Antiguo Testamento podían hacer a un creyente del Pacto Renovado, sabio para salvación y luego continúa diciendo: “Toda la Escritura es inspirada por Elohim, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” – 2Timoteo 3:16. Todo lo que los apóstoles enseñaron fue Torah, solo hasta el año 370 se vino a publicar el Nuevo Testamento como lo conocemos hoy.  

 

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