El corazón de la Torah es “Amar a YHVH sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos”, pero esta segunda parte es la más difícil de cumplir. Trágicamente, cuando miramos dentro de nuestro corazón nos damos cuenta que no tenemos mucho amor por el prójimo – “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” – Jeremías 17:9. La esencia de la Torah es amar, hacer el bien y no el mal, pero hemos heredado una naturaleza caída, egoísta, critica, orgullosa. Persistentemente culpamos nuestra incapacidad de amar al prójimo a nuestra caída humanidad y erróneamente terminamos orando por aquello que debe ser crucificado y enterrado. YHVH no cambia nuestra caída naturaleza, sino que escribe la Torah en nuestro corazón y nos da Su Ruaj que nos ayuda a llevar esa vieja naturaleza al lugar que corresponde y nos capacita para vivir la vida diseñada por nuestro Padre para nosotros. Este maravilloso milagro de una nueva vida, solo se halla en el Mesías – “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” – Juan 15:4. Así que, la habilidad para amar viene del milagro de una nueva vida en Yahshua. “Con el Mesías estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive el Mesías en mí…” – Gálatas 2:20.
Este es tal vez el versículo más mal interpretado del Nuevo Testamento. La palabra “fin” como “acabar”, no es la traducción correcta de la palabra griega “Telos” – G 5056 que significa: Objetivo – propósito – punto principal. El versículo se leería así: “El propósito/objetivo de la Torah es el Mesías…”. Los traductores cristianos en vez de dar la correcta interpretación, han insertado un término diferente dándole un significado ambiguo a la frase “fin de la ley” tal vez para apoyar el falso punto de vista que Pablo, según ellos, enseñaba que la Torah había sido abolida por el sacrificio de Yahshua. La fe en el Mesías Yahshua no anula la Torah – Romanos 3:31 – “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”. El trasfondo de la carta a los Romanos con relación a este punto es que si una persona sigue la Torah en fe, dicha persona reconocerá a Yahshua como Mesías ya que él es la Torah hecha carne, él es el objetivo de la Torah. Hoy en día, los creyentes en Yahshua que guardamos la Torah, somos acusados de tratar de poner a la gente bajo la esclavitud de la ley, o según ellos; volviendo al antiguo camino de salvación por obras. Este argumento es totalmente erróneo ya que nunca ha habido un camino de salvación por obras antes de Yahshua. La salvación siempre ha sido por fe, como Elohim mismo lo ha definido, y nos ha dado solo una revelación (Torah) para vivir esta fe y para aprender cómo ser conformados a Su imagen.
La palabra “ley” usada en los Escritos Apostólicos (NT) es equivalente a la palabra “ley” en hebreo la cual es “Torah” – H8451 – y que significa: enseñanza / instrucciones / preceptos. La palabra griega para “ley” es “Nomos”, y es la palabra usada como la palabra hebrea “Torah” en la septuagésima (traducción griega del Tanaj (AT) del siglo tercero). Por consiguiente, los eruditos judíos quienes tradujeron el Tanaj (AT) al idioma griego, consideraron las palabras Nomos y Torah equivalentes. Para los judíos mesiánicos que escribieron el Nuevo Testamento, cuando se usaba la palabra nomos, no se referían a la ley Romana, Griega o Babilónica, sino a la palabra hebrea, “Torah” o “Torah – Ley de Moisés”. Recuerden que la Biblia fue escrita en hebreo o arameo, por hebreos que hablaban hebreo, que vivían bajo la cultura y religión hebrea y que adoraban y servían a YHVH el Elohim de los hebreos. Para los israelitas del tiempo de Yahshua, incluyendo los apóstoles, la Torah de Elohim, dada a Moisés en el Monte, forma la enseñanza central que regula y gobierna todo aspecto de la vida, cultura, familia, matrimonio, sociedad, relación con las demás naciones y religión del pueblo de Elohim. Por consiguiente, “ley” para ellos, era “Torah”. Tenga en cuenta que el concepto de Torah para la mentalidad hebrea, no tiene la connotación que el término ley tiene para la mentalidad cristiana tradicional occidental, que tiende a ver la palabra “ley” de los Escritos Apostólicos (NT), con predisposición legalista. Pero si queremos conocer el corazón del Padre y Creador del Universo, que debe ser la pasión de todo creyente, debemos buscarlo en la Torah, la cual es la clave para tener una correcta, profunda y eterna relación con nuestro Creador.
Hay 38 invitados y ningún miembro en línea