Se dice que somos lo que pensamos, y la Biblia lo expresa claramente en este versículo. Así que, lo que tenemos que observar cuidadosamente son nuestros pensamientos, centrarlos en Elohim y en Su palabra. El libro de Hebreos dice que debemos poner nuestros ojos en Yahshua, pues es muy fácil alejarse, dejarse llevar por corrientes que nos apartan de Él, y todo porque entretenemos nuestros pensamientos en lo que no edifica. No hay substituto para el mensaje de Elohim a través de Yahshua y si comprometemos la verdad, las consecuencias serán desastrosas. Nadie se aparta sorpresivamente, es un proceso, se transige un poco y se aleja de Elohim un poco, y así sucesivamente y por lo regular ni se da cuenta, es como un bote cuando se lo lleva la corriente, lentamente y cuando menos piensa está lejos del puerto seguro y a la deriva. A veces no se necesita transigir, simplemente un corazón incrédulo que entretenga pensamientos de duda con relación a Elohim y Sus promesas, y busque soluciones a los problemas de la vida, diferentes a las soluciones presentadas por Elohim, es suficiente para alejarlo. Tengamos cuidado, la Escritura dice: “Tu guardas en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).
¡Qué oración! Es una oración acerca del camino y de la verdad de Elohim y acerca del deseo de Elohim para tu corazón y el mío. Una oración que definitivamente Elohim responderá porque es la forma en que El quiere que vivamos. Conocer el camino y la verdad de Elohim es todo en la vida, debe ser nuestro estilo de vida. Es una transformación constante donde diariamente somos renovados y donde nuestras decisiones diarias deben ser alineadas con la voluntad de YHVH. Y un corazón integro, es un corazón no dividido, es un corazón comprometido con Elohim y Su voluntad, en total sujeción a Él. El verdadero amor, la obediencia y el servicio solo pueden venir de un corazón integro. Deuteronomio 6:5 dice: “Amarás a YHVH tu Elohim de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. Nuestro amor por YHVH debe ser exclusivo, no puede ser compartido con otros dioses. Nuestra obediencia a Elohim debe ser voluntaria no forzada, debe ser el producto de ese amor. Y servir a YHVH con un corazón integro, es un servicio que no busca reconocimientos ni recompensas. Es un servicio que brota de una relación de amor y obediencia al Eterno Elohim, Creador del Universo.
La Fiesta de Shavuot tiene un doble significado. Primero conmemora el deber antiguo de traer los “primeros frutos” al templo en Jerusalén como ofrenda a YHVH, y segundo, conmemora el evento de monumental significancia para todo creyente, la entrega de la Torah en el Monte Sinaí. El éxodo de Egipto, el cual se celebra en Pesaj, marca el inicio de nuestra libertad física. Pero Shavuot nos recuerda que la liberación física es incompleta sin la redención espiritual que recibimos por medio de la Torah. No se sale de la esclavitud del pecado para ser autónomos, sino para ser siervos de YHVH, porque la verdadera libertad no es la ausencia de esclavitud física, sino la Torah escrita en el corazón por medio del Ruaj Hakoddesh, porque “donde está el Ruaj de YHVH, allí hay libertad”. Shavuot también es llamada “Atzeret” que significa completo, porque junto con Pesaj completa la libertad del pueblo de YHVH, el cual fue hecho libre para poder recibir la Torah. Hace mas de 3.000 años, después de salir de Egipto en la noche de Pesaj, Israel anduvo por el desierto y 50 días después llegó al Sinaí, y allí recibió la Torah, la revelación de YHVH para su vida, la guía para llegar a la tierra prometida, el código de conducta bajo el cual debían y debemos vivir. Moisés nos recuerda esa experiencia: “El día que estuviste delante de YHVH tu Elohim en Horeb, cuando YHVH me dijo: Reúneme el pueblo, para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días de vivieren sobre la tierra, y las enseñarán a sus hijos” – Deuteronomio 4:10.
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