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Gota de Amor - Junio 19/2014

“No piensen que he venido a abolir la Torah o los Profetas. He vendió, no a abolir, sino a completar. ¡Si en verdad¡ Les digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una iod ni una tilde pasarán de la Torah, no hasta que lo que tenga que suceder, suceda” (Mateo 5:17 – Biblia Kaddosh)

 

La mayoría de los cristianos creen que la Torah fue clavada en el madero, por consiguiente, no es necesario guardarla. Hay tantas bendiciones para todos aquellos que siguen el patrón del Mesías de obediencia a la Torah de YHVH: sabiduría, revelación, gozo, protección. Considerando los innumerables beneficios, es fácil ver la mano del enemigo detrás de la idea de que fue abolida. ¿Quién puede tener más motivos para quitar del pueblo de YHVH la Torah, la pared de protección? ¿Quién tiene un interés personal en mantener a los creyentes indefensos contra sus ataques? Satanás, por supuesto. El es astuto, mente diabólica que desea destruir toda alma. ¿Qué armas podemos esperar que use? Todo militar sabe que destruir las defensas del enemigo, hace el ataque mucho más efectivo. No solo ha sido removida la pared de protección, sino también rechazada, y al rechazar las Escrituras que revelan el carácter divino de Elohim, Satanás ha hecho que su presa ofenda al Padre Celestial, y por consiguiente se hallen fuera de Su protección. Aquí en la tierra, estamos en una zona de guerra. No se equivoque, todos estamos involucrados en una pelea, cuyo resultado determina nuestra eternidad. Ahora, Satanás no tiene poder para remover esa pared de protección que Elohim ha dado a Su pueblo. La única manera de que sea removida, es porque usted la remueva, la rechace, crea que fue clavada en el madero y voluntariamente salga de la zona de protección. El pueblo de Israel sabía que la única manera para estar bajo la nube y bajo la columna de fuego, era estando dentro del campamento. Quien quebrantara la Torah, debía ser sacado del campamento, y el pueblo esperaba hasta que fuera restaurado de nuevo a la congregación de YHVH. “Ata el testimonio, sella la Torah entre mis discípulos” – Isaías 8:16.

 

Gota de Amor - Junio 18/2014

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a YHVH: esperanza mía, y castillo mío; mi Elohim, en quien confiaré” (Salmo 91:1-2)

 

La situación mundial no parece mejorar, todo lo contrario, cada día surge un nuevo problema o crisis, virus, bancarrotas, corrupción gubernamental, derrame de petróleo, epidemias, etc. lo cual quiere decir que no tienes que ir muy lejos para ver a la gente luchando desesperadamente por encontrar algún tipo de refugio y seguridad. El aspecto positivo de todo esto es, que nos obliga a evaluar donde está nuestra verdadera seguridad. Las cosas no van a mejorar, solo lea Mateo 24 y lo verá. Pero en el versículo 6 Yahshua dice: “mirad que no os turbéis”. El reto es: ¿estamos listos? ¿Estamos preparados? No quiero decir, si tenemos provisión, si hemos hecho un plan de contingencia. Quiero decir: ¿estamos tan firmes en nuestra relación con Elohim, conoces bien su naturaleza y carácter hasta el punto que nuestro corazón no tema, porque sabemos que en El está nuestro refugio y fortaleza? ¿Hemos rendido nuestro corazón a El de tal manera que le permitamos tomar Su lugar como Rey y Señor de nuestra vida? ¿De verdad sabemos lo que significa ser un Hijo de Elohim? Porque ese es el único lugar donde descubriremos esa esperanza y seguridad que tanto anhelamos. Busquemos ese lugar en El donde el temor a las epidemias, colapsos económicos o guerras no tenga poder sobre nosotros.

 

Gota de Amor - Junio 17/2014

“La piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la Palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados” (1Pedro 2:7-8)

 

Los edificadores mencionados aquí por Pedro son los fariseos, surgidos según se cree de Salomón, su templo y los principios masónicos observados por el rey. Por eso los llamaban edificadores, o masones. Ellos entendían lo que significaba la cabeza del ángulo = piedra principal de un edificio. En el método de construcción antigua, la piedra angular, era la piedra principal que soportaba el peso mayor del edificio. Esta piedra se ubicaba en las esquinas y se denominaba “cabeza del ángulo”, piedra fundamental de la construcción, la cual no podía tener fallas pues era el cimiento principal del edificio. Pablo ante el concilio declara: “Varones hermanos, yo soy fariseo, hijo de fariseo” – Hechos 23:6. Luego en 1Corintios 3:10 dice: “yo como perito arquitecto (fariseo) puse el fundamento y otro edifica encima, pero cada uno mire como sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento (cabeza de ángulo) que el que está puesto, el cual es el Mesías Yahshua”. Pablo conocía los principios farisaicos o masónicos y entendió después de su conversión que no podía haber otra Piedra Angular en la Casa de Elohim que el Mesías Yahshua. Pedro continua diciendo que esa cabeza de ángulo es piedra de “tropiezo”, la palabra original es: skandalon del Griego 4625 = ofensa – escándalo. Para los fariseos Yahshua fue la piedra de ofensa o escándalo… porque se ofenden o escandalizan en la Torah, porque eran desobedientes a ella. Hoy en día no es nada diferente, se han levantado otros peritos arquitectos y por siglos han estado edificando una casa diferente, supuestamente con Yahshua como piedra angular, pero desobedientes a la Torah igual como los fariseos. El Edificio de Elohim, Su pueblo tiene como cabeza de ángulo al Mesías y como método de construcción la Torah. 

 

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