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Gota de Amor - Diciembre 18/2014

“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” (Apocalipsis 18:4)

 

Cuando Elohim le dio la Torah a los hijos de Israel en el Monte Sinaí, les dio instrucciones específicas sobre cómo debían comportarse en presencia de las otras naciones que habitaban en la tierra de Canaán. En Deuteronomio 7:1-5, vemos a Elohim ordenando a Su pueblo con relación a: no mezclarse casándose con las hijas de las otras naciones (yugo desigual), no servir a los dioses de las otras naciones (sistema) y destruir los altares de adoración a esos dioses, incluyendo sus imágenes. Elohim nos pide lo mismo hoy en día a nosotros. La misma cultura que existía durante los días cuando los hijos de Israel fueron instruidos a conquistar la tierra prometida, existe hoy.  Elohim ordenó a Su pueblo salir de él y no participar de esa cultura. Sin embargo, aún hoy, el pueblo de Elohim continúa cometiendo el mismo pecado que cometió Israel. Participa del sistema de valores que tiene el mundo, en vez de separarse de él, y obedecer a Elohim y Su Torah. Pero así como Elohim juzgo a Israel por su desobediencia, juzgará a Su pueblo hoy también. La Palabra dice que el juicio empezará por la Casa de YHVH. “Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Elohim… el Espíritu que El ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente” – Santiago 4:4-5.

 

Gota de Amor - Diciembre 17/2014

“Has sido fortaleza al pobre… refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como un turbión contra el muro” (Isaías 25:4)

 

Isaías lo cubre casi todo aquí.  La vida está llena de tormentas, de problemas, calor de las presiones que sufrimos y torrentes de gente sin misericordia que nos oprime física, mental y emocionalmente.  Todo esto nos puede destruir, pero podemos correr a nuestra Roca, Refugio y Sombra seguros que allí estaremos a salvo.  Nuestro Elohim es todo eso y más.  Nos podemos esconder en El cuando las tormentas de la vida lleguen y esperar en El hasta que pasen.  El conoce el dolor que sufre cada corazón y puede consolarnos y darnos la luz que necesitamos para salir adelante.  El nos da sombra cuando el calor de las presiones llega tratando de ahogarnos y hace que broten de nuestros labios sacrificios de alabanza que glorifiquen Su nombre.  El es nuestro refugio, extiende sus brazos y nos toma para que la mano del maligno no nos dañe.  No hay mejor lugar para ir y para estar que en El.  “Roca mía y castillo mío y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en El confiaré” (Salmo 18:2)

 

Gota de Amor - Diciembre 16/2014

“Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice nuestro Elohim” (Isaías 40:1)

 

No hay ni un solo momento de tribulación en la vida de un creyente que pone toda su confianza en YHVH, en que no sea consolado y fortalecido por el Padre Celestial.  Las Escrituras nos dice en 2Crónicas 16:9, “los ojos de YHVH contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con Él”.  El todo lo sabe, todo lo ve, conoce hasta el más mínimo detalle de la vida de sus hijos.  A través del Ruaj (Espíritu Santo) nos trae palabras de consuelo y  paz, llena nuestro corazón de confianza y quita todo temor.  Otras veces nos consuela a través de personas que nos dan una palabra de aliento suficiente para llenarnos de valor y confianza, o un abrazo que lo llena todo y nos hace sentir seguros de que El está en control.  No importa como lo haga, lo importante es saber que el Príncipe de Paz  obra a nuestro favor y está ahí en el momento que lo necesitamos.  Obvio que no siempre es fácil, y El dijo que en el mundo tendríamos aflicciones, pero también prometió nunca abandonarnos ni desampararnos.  Hagamos como dice 1Pedro 5:7, “echemos toda nuestra ansiedad sobre el porqué el tiene cuidado de nosotros”. 

 

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