Jacob fue implacable durante esta lucha y su perseverancia le cambió profundamente para siempre, de muchas formas. Fue herido y caminó cojo el resto de su vida, como una señal de la debilidad humana y su dependencia de YHVH. Se le dio un nuevo nombre, y con él, su identidad como príncipe de Elohim. ¿Cuántas veces las crisis y dificultades son usadas por YHVH para acercarnos a Él? La transformación interior que puede llevarse a cabo cuando pasamos por estas batallas y dejamos a YHVH obrar en nuestra vida es tan grandiosa, y solo Él sabe que esa es la única manera de llevarnos al punto donde Él puede moldearnos. El fruto y la bendición que puede resultar de esa lucha, es maravilloso. Y el poder estar tan cerca de YHVH así sea a través del dolor, con seguridad nos cambiara para siempre. Así, que si estás en medio de la lucha, no la dejes pasar hasta que recibas la bendición, el cambio y la victoria.
Es bueno recordar que en Elohim no existe el tiempo y que El conoce el principio y fin de todas las cosas, en nuestra vida y en el mundo. El conoce los tiempos tristes y los gloriosos, El sabe que hay cosas que no entendemos, como el universo y su expansión, los hoyos negros, las fuerzas de gravedad desconocidas, etc. El está en control del calentamiento global, de la era de hielo, y sin embargo El es Emmanuel, Elohim con nosotros, quien camina con nosotros a través de inundaciones, fuegos o hambrunas, está justo donde nosotros estamos. Está ahí, para sostenernos y darnos seguridad a través de lo desconocido, o para recibir el espíritu de quien es llevado a la eternidad. El ha puesto en acción las leyes de la conciencia y la naturaleza, las leyes de la siembra y la cosecha, las leyes del Espíritu de vida y muerte, las leyes de las bendiciones y las maldiciones, y sin embargo, Su corazón se rompe de dolor ante una humanidad decadente, que lo ignora y no quiere recibir nada de Él. Necesitamos conocer al Elohim fiel quien nos ha revelado la salvación a través del Mesías Yahushua y proclamar como el Salmista: “No tendremos temor de malas noticias, nuestro corazón está firme, confiado en YHVH” – Salmo 112:7). El es fiel, ¡Aleluya!”
La fiesta del octavo día es llamada “Shemini Atzeret” en hebreo. El octavo día también es el primer día de la siguiente semana ya que las semanas tienen siete días. Es un nuevo comienzo – “Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueve tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni mas vendrá al pensamiento. Más os gozaréis y os alegraréis para siempre… “– Isaías 65:17-25. La cosecha ha sido recogida, toda iniquidad y transgresión ha sido juzgada en el día del juicio y la justicia eterna ha sido implementada. Se ha completado un ciclo y el plan de nuestro Eterno Elohim nos trae algo nuevo y majestuoso. Pero este nuevo comienzo requiere lluvia, lluvia del Ruaj Hakoddesh para producir una nueva cosecha. “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” – Isaías 55:10-11. Y EL ESPÍRITU Y LA ESPOSA DICEN: VEN. Y EL QUE OYE, DICE: VEN. Y EL QUE TIENE SED, VENGA; Y EL QUE QUIERA, TOME DEL AGUA DE LA VIDA GRATUITAMENTE.
Hay 6 invitados y ningún miembro en línea