“Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido” (Génesis 27:41)
Aborrecer es sinónimo de odio, ahora muéstrame una persona llena de odio contra alguien, y yo te mostraré una persona incapacitada de por vida. La magnitud de dicha incapacidad depende de qué tanto, odio y resentimiento albergue en su corazón. La intención de Esaú era de matar a su hermano tan pronto su padre muriera, y esto hizo que Jacob huyera por muchos años, pero el odio terminó matando el corazón de Esaú. El asunto fundamental de un corazón lleno de odio, es que siempre habrá falta de perdón. Cuando la falta de perdón crece en intensidad se convierte en odio, luego aborrece y reacciona contra la persona objeto de su odio y puede hasta matar. La ofensa que ha causado el odio, es un hecho y no se puede cambiar, pero lo que sí se puede cambiar es la actitud hacia la persona o personas involucradas en la ofensa. Si hay odio o resentimiento en tu corazón contra alguien, recuerda, que si no perdonas, empezarás a cojear en tu carácter y personalidad, lo que eventualmente te robará la capacidad de vivir en paz y disfrutar la vida. Cargar con un corazón lleno de odio o resentimiento, siempre es destructivo y la falta de perdón transforma negativamente la vida.
“Yeshua dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree; no tendrá sed jamás” (Juan 6:35)
Yeshua era consciente de las necesidades físicas de la gente y le dijo a sus discípulos que alimentaran a los cinco mil que estaban escuchando sus enseñanzas, pero Él también quiere que nos alimentemos del “pan de vida” que vienen del cielo, es decir El mismo, y que bebamos de la “fuente de vida”, que es el Ruaj (Espíritu Santo). Si tenemos hambre podemos ir a Yeshua y todo lo que Él es, satisfará nuestro ansioso corazón. Si tenemos sed, podemos pedirle a Yeshua que nos llene con el Ruaj, el cual hará que dentro de nosotros corran “ríos de agua viva”, y seremos abrumadoramente satisfechos con Su maravilloso amor y poder. Muchas veces cuando estamos hambrientos tratamos de calmar el hambre con comida vieja, o cuando tenemos sed tratamos de calmarla con agua estancada, puede verse bien, pero no calmará nuestra sed. Hemos sido creados para adorar al Elohim vivo, cualquier acto religioso solo dejará un vació en nuestra vida. Mucha gente piensa que el dinero y las riquezas son la respuesta a todo en la vida y pasan el tiempo persiguiéndolos, pero al final pierden su alma. Tan pronto saboreamos las riquezas de Elohim, vemos que no hay nada comparable. Quienes amamos a Yeshua podemos dar testimonio de ello.
“Da la nieve como lana, y derrama la escarcha como ceniza” (Salmo 147:16)
El invierno no es muy placentero para muchos. La nieve y la escarcha son parte de la vida durante esta estación. Y sin el invierno, la primavera y el verano no serían lo que son. En nuestra vida también hay estaciones, y muchas veces tenemos dificultad en entender porque están ahí. ¿Por qué tenemos que pasar por el invierno, con nieve, árboles sin hojas, y sin flores? Es bueno aprender de la naturaleza, porque quién la creó, también nos creó a nosotros, y a través de Su obra podemos entender Sus caminos y Su carácter. El invierno puede parecer una estación de muerte, pero todo lo contrario, es una estación de descanso donde los árboles descansan después de la cosecha y se preparan para dar nuevos frutos. Elohim permite el invierno en nuestra vida, para darnos descanso. El no espera que demos fruto cuando estamos pasando por el invierno, ese es el tiempo para pasar con El y prepararnos para dar fruto. Así, que, si estás pasando por la estación del invierno, no es fin del mundo, después del invierno viene la primavera. Todo es plan de Elohim para Sus hijos. Solo prepárate, pronto vas a sentir el suave aroma de las flores anunciándote que llego la primavera y el tiempo de cantar está a la puerta.
Hay 43 invitados y ningún miembro en línea