“Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque YHVH saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos” (2Samuel 5:24)
Tan pronto David fue ungido como rey, se convirtió en el objetivo de los filisteos. Ellos no habían olvidado como David siendo un niño, les había matado a su campeón Goliat. Así que, los filisteos arreciaron contra David en varias ocasiones durante su reinado. Vez tras vez, David consultó a YHVH concerniente a sus guerras contra los filisteos, y YHVH siempre le dio instrucciones para derrotarlos. En cada guerra, YHVH le daba instrucciones diferentes, si David hubiera actuado siguiendo siempre las instrucciones dadas en la primera guerra, con seguridad habría sido derrotado por los filisteos. En esta ocasión, YHVH le dio instrucciones específicas; no moverse hasta oír el sonido como de marcha – y cuando lo oyere, moverse inmediatamente. Hay cuatro lecciones vitales en esta historia. Primera: cuando nos hallemos frente a una dificultad y no sepamos que hacer, preguntarle a YHVH. Segunda: cuando sepamos que YHVH ha hablado, obedecer. Tercera: no asumir que toda situación difícil es igual y que podemos aplicar la misma táctica, siempre hay que consultar a YHVH. Y cuarta: habrá momentos en nuestra vida cuando tendremos que esperar por una señal para actuar. Si diariamente aplicamos estas lecciones en nuestras batallas espirituales, confiando y obedeciendo las instrucciones de Elohim, El saldrá adelante de nosotros contra nuestros enemigos.
“¡Oh, cuanto amo yo tu Torah! Todo el día es ella mi meditación. Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos” (Salmo 119:97-98)
Sabiduría y conocimiento son dos cosas diferentes. Dos personas pueden obtener la misma información y llegar a conclusiones diferentes. Nuestro entendimiento varía, según la perspectiva y la experiencia que tengamos del asunto. Cuando decidimos escalar una montaña que creíamos familiar, podemos darnos cuanta a mitad de la montaña que es imposible llegar a la cima, por ese camino, mientras que otra persona con experiencia, inicia su escalada por el lugar que creíamos más largo y difícil, y termina llegando primero. El problema con la vida, es que podemos mirar a las circunstancias que prevalecen a nuestro alrededor, y sentirnos perdidos sin saber que hacer, que acción tomar. Nuestro conocimiento es limitado, nuestra perspectiva no es perfecta y no tenemos la experiencia adecuada. Lo que nos falta, es sabiduría para saber que hacer. Podemos tener los hechos, estar frente a las circunstancias, pero no tenemos la sabiduría para saber qué hacer con ellos. Pero hay Alguien que tiene todo el conocimiento, Su perspectiva de los eventos y circunstancias es siempre justa y correcta, Elohim, el Padre Eterno, quien no está limitado por los horizontes de nuestra experiencia. Necesitamos recibir instrucciones directas de Él. Su sabiduría es esencial si queremos caminar seguros por este mundo caído donde el enemigo trata constantemente de desviarnos. Con Su sabiduría seremos más sabios que nuestros enemigos. Él nos guía paso a paso.
“¿No era Esaú hermano de Jacob? Dice YHVH. Y ame a Jacob, y a Esaú aborrecí” (Malaquías 1:2-3)
Cuando Esaú escogió despreciar su primogenitura y Jacob escogió tomarla de él, el curso de la historia de una nación cambio. Al Esaú despreciar su primogenitura, prácticamente, desprecio a Elohim, desprecio Sus bendiciones. Fue una decisión que no pudo ser revocada, aunque lo trato con lágrimas. Jacob conocía el valor de la primogenitura y cuando tuvo la oportunidad de obtener ese derecho, lo tomo inmediatamente. A partir de ese momento, el favor y las bendiciones de Elohim estuvieron con Jacob y su descendencia. La Escritura dice que amo a Jacob, es decir le dio todos sus cuidados; y aborreció a Esaú, la palabra aborrecer en hebreo quiere decir: lo consideró su enemigo. Muchas oportunidades se presentan a lo largo de la vida, que nos llevan por diferentes caminos, según la decisión que tomemos en el momento. La mayoría de la gente distingue entre el bien y el mal, pero algunas veces no tenemos que elegir entre el bien y el mal, lo cual es fácil, sino entro lo bueno y lo mejor, para no perdernos lo mejor de Elohim. Quienes tienen el hábito de preguntarle a Elohim antes de tomar una decisión, decidirán sabiamente. Pero la oportunidad más fundamental que se puede presentar en la vida de cualquier persona, es la oportunidad de aceptar la obra redentora del Mesías y entrar en vinculo de Pacto con YHVH, porque en ese momento se está decidiendo entre la vida y la muerte. La vida, si lo aceptas, la muerte, si lo rechazas. Recuerda, esta decisión cambia por completo el curso de la vida. ¡Shabbat Shalom ¡
Hay 53 invitados y ningún miembro en línea