“No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?” (Mateo 6:25)
Es necesario recordarnos constantemente lo frágil que es nuestra vida y la necesidad de centrarla en Elohim, aunque se convierta en frase de cajón. Yahushua les dijo a Sus discípulos en Su tiempo y nos lo dice ahora a nosotros que no debemos preocuparnos por el futuro, pues está en las manos de Elohim, que lo que debemos hacer es buscar el Reino de Elohim y Su justicia. Cuando caminamos con Elohim y le servimos, nada nos falta. Hoy más que nunca debemos buscar a YHVH y estar protegidos bajo Su manto. Llegará el día en que aunque tengamos dinero no habrá que comprar y solo nos quedará confiar en El y sabemos que El ha prometido nunca abandonarnos ni desampararnos. Como humanos que somos, nos enfocamos demasiado en nuestro mañana, cuando tal vez ni haya un mañana, YHVH puede llamarnos a Su presencia hoy, ahora. Así que, concentrémonos en el hoy, en vivir para El, en servirle, en proclamar el Reino de Elohim, en ser vasos útiles en Sus manos que proclamen Su gloria y le muestren al mundo el amor, la compasión, la misericordia, la paz interior que solo nuestro Padre Celestial puede dar. Mañana está en Sus manos.
“Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial…” “Porque a los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo” (1Corintios 15:49 y Romanos 8:29)
Imagen en hebreo = Tselem = sombra/parecido/semejante. Cuando los hebreos querían saber de alguien, no preguntaban; “quién es” sino “qué hace”, porque para ellos las acciones dicen quién es la persona, es decir deben ser coherentes con lo que dice ser. La Torah nos dice que debemos ser hacedores y no oidores. Cuando el pueblo de Elohim obedece (es hacedor) la Torah, se convierte en la palabra viva y visible que proclama la naturaleza y carácter de Elohim, YHVH está en medio de ellos y el mundo los asocia con El, todo lo que pasa en sus vidas es una proclamación acerca de YHVH. Pero cuando desobedece la Torah, transgrede los mandamientos de Elohim, es considerado inaceptable e inútil para transmitir la imagen de YHVH. En la antigüedad cuando alguien transgredía la Torah, debía corregir esa falsa proclamación que había hecho de la imagen de YHVH con su vida incorrecta, debía sacrificar un animal de manera que la sangre del animal cubriera el pecado cometido. El culpable declaraba de esa forma que su mal comportamiento no era parte de la imagen de YHVH, sino de su caída naturaleza y merecía la muerte. Yahushua fue sacrificado para cubrir tu pecado y el mío, ya no hay más sacrificio para hacer, así que, si voluntariamente damos una falsa imagen de YHVH, si proclamamos ser el pueblo de Elohim y vivimos contrario a su Torah, si nuestras acciones no reflejan la naturaleza y carácter de YHVH, solo os queda “una horrenda expectación de juicio” – Hebreos 10:27).
“Y le llevó el diablo a un alto monte y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra. Y le dijo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy” (Lucas 4:5-6)
Yahushua nunca cuestionó la autoridad de Satanás sobre los reinos de la tierra, Él sabía que era el príncipe de este mundo. Por eso dijo: “No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí”. El sistema que consideramos normal, en el cual nos movemos, es el reino de Satanás. Yahushua oro por sus discípulos que fueran guardados de este mundo (sistema). “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”. Así, que, cuando alguien pregunte ¿por qué tanto sufrimiento si hay un Dios en el cielo? Ya sabemos la respuesta. El no gobierna aquí, este es el sistema de Satanás. El milenio será Su Reino, y será diferente. El hombre es experto en buscar chivos expiatorios y en culpar a YHVH de todo, lo ha hecho desde el Edén - “La mujer que me diste por compañera me engañó, y comí” – Génesis 3:12 – Es decir; si no me hubieras dado esa mujer, todo estaría bien, ya ves es tu culpa. Hoy en día lo sigue haciendo. Si YHVH es amor ¿por qué tanta hambre, violencia, abusos, desastres, etc., Pues bien, este no es Su reino. Un día Israel quiso rey que lo gobernara en lugar de YHVH y estas son las consecuencias. Hoy el hombre se proclama dios de su propia vida en vez de entregarle su vida a YHVH, y estas son las consecuencias. Pero nadie es su propio dios, si YHVH no es quien rige tu vida, es satanás a través del sistema. ¡Shabbat Shalom ¡
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