“El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: así será tu descendencia” (Romanos 4:18)
Humanamente, era imposible; Abraham tenía 100 años y Sara 90, pero YHVH había hecho una promesa. Abraham tenía que enfrentarse a dos realidades – su realidad y la realidad de la Palabra de YHVH. Estas no encajaban, sin embargo, contra toda esperanza, Abraham creyó lo que Elohim le había prometido absolutamente convencido que El tenía el poder para cumplir Su promesa. Elohim tenía un plan mayor para Abraham, Su plan de redimir a toda la humanidad estaba a punto de comenzar, todas las naciones del mundo serían bendecidas a través de la simiente de este hombre. En nuestra vida, la Palabra de Elohim y nuestra realidad no siempre encajan para nosotros, pero YHVH quiere que nuestra realidad no enceguezca nuestra fe. El quiere que sus hijos enfrenten la realidad como es, pero que a pesar de las circunstancias, confíen en El, porque saben que El es fiel a sus promesas. El diccionario Español define la palabra fe, como certeza de que algo va a pasar, pero que en si contiene elementos de duda. En Hebreo la palabra fe es confianza absoluta y no da cabida a ninguna duda. Si al enfrentar tu realidad hoy, sientes que la duda puede llegar a tu corazón, recuerda que YHVH siempre tiene un plan mayor para ti, El no solo trabaja en nuestro bien personal sino también para Su gloria y la extensión de Su Reino a través de las vidas de quienes confían en El.
“Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Génesis 12:1-2)
La orden de YHWH a Abraham era prácticamente de dejar toda la influencia negativa de su pasado y empezar una nueva vida con El. Este importante paso fue el comienzo de la prueba de Abraham cuando YHWH empezó a hacer la transformación de Abram a Abraham. Es igual a cuando nosotros aceptamos a Yahushua como Adonai de nuestra vida, y a la Torah como guía de nuestra transformación. Tan pronto entramos en pacto con YHWH, debemos dejar atrás nuestro pasado y todas sus negativas influencias. Es difícil, y muchas veces tenemos que dejar amigos y hasta miembros de familia debido a su influencia. Y con relación al Shabbat, tal vez tenemos que dejar nuestro pasatiempo favorito. Debemos estar dispuestos a dejar muchas cosas para empezar la transformación y poder descubrir lo que Adonai tiene para nosotros. “No of conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de YHWH, agradable y perfecta” – Romanos 12:2. Con la obediencia viene la bendición. Por Abraham no preguntar “por qué” y obedecer la orden de YHWH, nosotros estamos donde estamos hoy. Nuestro Mesías es la simiente de Abraham. ¿Fue Abraham perfecto? No, cometió errores. Y esto nos muestra que Adonai puede tomar a un ser humano imperfecto y usarlo para su propósito y gloria. Igualmente hará con nosotros si simplemente hacemos lo que Adonai nos pide sin hacer preguntas. Podemos impactar no solo nuestras vidas, sino también las de aquellos a nuestro alrededor. Con seguridad no impactaremos como Abraham, Moisés o David, pero podemos influenciar nuestra familia, comunidad y aún el mundo mientras como siervos nos preparamos para el regreso del Mesías. Recordemos que; aquello que tememos perder o dejar, es nuestro dios. Así que, si perderlo todo no nos preocupa con tal de cumplir nuestro deber y obedecer a YHWH, con seguridad Yahushua es nuestro Adonai. ¡Shabbat Shalom!
“Y aborreció Esau a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob” (Génesis 27:41)
“Israel debería ser borrado del mapa. El mundo musulmán no permitirá que su enemigo histórico viva dentro de él” -- Palabras del anterior presidente de Irán en una conferencia estudiantil a la que asistieron más de 3.000 jóvenes. No veo ninguna diferencia entre las dos declaraciones, es solo cuestión de tiempo. La primera fue hecha hace más o menos 4.000 años, y la última la repiten diariamente. Es un odio histórico promovido por muchos. La iglesia con la Teología del Reemplazo, le ha estado echando carbón al fuego desde hace cientos de años. Debemos prepararnos. Como pueblo del Pacto que somos, tenemos el deber de orar por la paz de Jerusalén, de orar por el remanente de Elohim, de observar todo lo que se está dando en Israel. “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado” – Lucas 21:20. Esau no va a descansar hasta matar a su hermano Jacob, todo por la bendición. El mundo musulmán no quiere la paz, quiere la tierra, quiere la bendición. Y sabemos que la verdadera paz solo la puede dar el Príncipe de paz, Yahushua. No me cansaré de repetir que los tiempos son malos, que no podemos seguir viviendo como si nada estuviera pasando, ignorando que se están cumpliendo muchas profecías y que el regreso de nuestro Mesías está a la puerta. Amen, si, ven, Adonai Yahushua.
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