“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Elohim; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1Juan 4:1)
Confesar que se cree en Yahushua simplemente, no es suficiente para testificar si el espíritu es de Elohim o no. Mateo 7:21-23 – “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declarare: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. La palabra maldad o iniquidad es la palabra griega # 458 = anomia = violar la Torah/Pacto, por consiguiente hacer maldad, es violar la Torah o el Pacto. 1Juan 3:4 – “Todo aquel que comete pecado, infringe también la Torah; pues el pecado es infracción de la Torah”. Entonces, ¿cómo puede una persona que viola la Torah ser un profeta o maestro de Elohim? ¿Se revela Elohim a tal persona, o escucha su oración? Proverbios 28:9 – “El que aparta su oído para no oír la Torah, su oración también es abominable”. La mayoría de la gente tiene bien definido lo que considera maldad y pecado, y violar la Torah no creo que esté en su lista, primero porque están convencidos que fue abolida, entonces, ¿cómo pueden violar algo que no existe?, y segundo, porque muchos no la conocen y si la conocen no le dan importancia, ya que todo lo que está escrito en el Tanaj (Antiguo Testamento) no aplica para los que están bajo la gracia, tienen el Tanaj como un tipo de glosario para supuestamente explicar el Brit Hadashah (Nuevo Testamento – Pacto renovado). Éxodo 20:1-17 enuncia los 10 mandamientos ¿cree que fueron abolidos? Ellos son Torah de Elohim y uno de ellos es: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajaras, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo para YHWH tu Elohim…”. Si contamos siete, empezando con el primer día que es domingo, indudablemente llegamos al sábado. ¿Cree que no santificar el séptimo día es violar la Torah? Está en los 10 mandamientos y si fueron abolidos entonces; matar no es pecado, adulterar no es pecado, tener ídolos no es pecado, etc. “Procura con diligencia presentarte a Elohim aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad (Torah)” – 2 Timoteo 2:15.
“Entonces Moisés se se volvió a YHVH, y dijo: Adonai, ¿Por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado al tu pueblo” — Éxodo 5:22-23
La historia del Éxodo, es una historia de milagros, sin embargo al principio cuando Moisés aparece por primera vez ante Faraón para pedirle que libere al pueblo, éste en vez de liberarlo, lo oprime mas. El pueblo se enfurece contra Moisés, le preocupaba mas enfurecer a su verdugo que su libertad. Estaban tan acostumbrados a su esclavitud, que no querían ser perturbados aunque la libertada estuviera a la mano, no podían percibirla. Había un precio temporal que pagar, trabajo más duro y presión, pero esto era solo el escenario para la liberación final. Lo mismo pasa con el pueblo hoy; se dice que “La parte más oscura de la noche es justo antes del amanecer”, pero nadie quiere pagar el precio, nadie quiere ser perturbado, movido de su zona de confort, ni quiere ver la realidad de su falsa libertad, camuflada en un sinnúmero de grilletes que lo hacen más esclavo que al mismo pueblo hebreo en Egipto. No es paja para ladrillos, ni látigos de capataces malvados; es ambición, poder, fama, drogas, sexo, una carrera desenfrenada sin ningún norte, que al final deja el corazón del hombre vacío, frío como un témpano, sin valores, sin ilusión. No se acostumbre a este tipo de esclavitud, busque la libertad que solo YHVH puede dar. Anhele una vida de victoria sobre todos estos flagelos que controlan el mundo, anhele ser libre y vivir la vida que YHVH ha preparado para usted. Shalom
“Entonces Moisés tomó la sangre y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre del pacto que YHVH ha hecho con vosotros” “Venid y juntémonos a YHVH con pacto eterno que jamás se ponga en olvido” (Éxodo 24:8 y Jeremías 50:5)
El Pacto de Sangre es el pacto más sublime que podían hacer dos personas, y es el pacto que YHVH hizo con Su pueblo a través de la sangre de Yahushua. El pacto tiene varios pasos y uno de ellos es: Proclamar los Términos del Pacto. Las partes se ponen en pie delante de varios testigos y dice: “Todas mis cosas son tuyas. Todo mi dinero es tuyo, toda mi propiedad, y todas mis posesiones. Ven y tómalo. Lo que es mío es tuyo, y lo que es tuyo es mío. Si yo muero, mis hijos son tuyos por adopción y tendrás la responsabilidad de mi familia. Además, todos mis riesgos son tuyos. Si yo tuviera problemas de dinero, no necesitaría pedirte dinero. Tu dinero es mío. Estamos en pacto. Todo lo que yo tengo es tuyo y lo tuyo es mío, y lo hacen juntos delante de los testigos y estando de pie, leen todas sus posesiones y riesgos. Esta parte del pacto es la más importante. Cuando entramos en una relación de pacto, todas las cosas que tenemos pertenecen a nuestra pareja, y todas las cosas suyas nos pertenecen. Ahora piense y sea honesto. ¿Quién tiene la mejor parte en este pacto entre usted y YHVH? El recibe, su orgullo, egoísmo, enojo, soberbia, desobediencia, todos sus pecados y usted recibe; vida eterna, es exaltado como rey y sacerdote de Su reino. ¡Que cambio, que amor, que misericordia! Que acuerdo tan desigual, y lo más triste es que, aún así, con todas estas ventajas, el hombre sigue desobedeciendo Su Torah y violando los términos del pacto.
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