“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque al Mesías Yahushua el Adonai servís” (Colosenses 3:23-24)
La Fiesta de Pesaj (Pascua) está próxima, y una vez más aquellos que la celebramos, recordamos la liberación del pueblo de la tierra de Egipto donde eran esclavos. La palabra “esclavo” en Hebreo es “avadim”, la cual es la misma palabra usada para decir “siervos”. Pesaj nos recuerda nuestra propia liberación de la esclavitud del pecado y el inmenso gozo y privilegio de ser libres para ser “siervos” del Elohim Vivo quien nos ha redimido. La misma raíz que forma la palabra “esclavo y siervo”, también nos da la palabra “avodah” que significa trabajo y adorar. O sea, que ser ESCLAVOS libres de nuestro Adonai, es ser SIERVOS fieles cuyo único TRABAJO, es ADORAR. Así que, todo lo que hagamos, hagámoslo de corazón, como para nuestro Adonai, no para hombres. ¡Shabbat Shalom!
“Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto y habitó allí con pocos hombres, y allí creció y llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa” (Deuteronomio 26:5)
La Pascua está cerca, y con ella viene la Fiesta de Panes sin Levadura, Primeros Frutos, fiestas todas que nos lleva a recordar no solo nuestra liberación, sino toda la historia de un pueblo que contra todo pronóstico sigue existiendo. Cuando el pueblo llevaba los primeros frutos al Templo, recitaban este versículo dándole gracias a YHVH por haberlos llevado a la tierra de Israel. También lo repiten a sus hijos durante la Pascua y todos los días de los Panes sin Levadura, para que nunca olviden quiénes son y que lo que son se lo deben a YHVH. “Cuídate de no olvidarte de YHVH, que te sacó de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre” – Deuteronomio 6:12. Nosotros también fuimos esclavos y esta Pascua nos recuerda quiénes somos y que lo que somos se lo debemos a YHVH quien nos ha hecho libres por medio de nuestro cordero Pascual – Yahushua. Nunca olvidemos de donde fuimos sacados – “Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y YHVH nos sacó de Egipto con mano poderosa” – Deuteronomio 6:21. Todos fuimos sacados de Egipto, todos éramos esclavos, arameos a punto de perecer y YHVH nos rescató.
“Y YHWH dijo a Moisés ya a Aarón: Esta es la ordenanza de la pascua; ningún extraño comerá de ella… Toda la congregación de Israel lo hará” (Éxodo 12:43-49)
Es supremamente importante saber quiénes pueden participar de la Pascua. Hoy en día hay muchos grupos que invitan personas a participar de la pascua, tratando de evangelizar por este medio, habiendo tantas oportunidades de compartirles de manera que al llegar el tiempo de la Fiesta, estas personas ya hayan desarrollado una relación con Elohim y hayan entrado en los vínculos de Pacto. La ordenanza de la pascua dada por YHWH, es que ningún extraño comerá de ella. La palabra “extraño” en hebreo es – nechar – que quiere decir = extranjero / hostil. Es decir, aquellos que no están en los vínculos del Pacto con YHWH, están excluidos de la protección y liberación que YHWH provee a Su pueblo, como lo conmemoramos cada año al celebrar la Pascua. Otro aspecto importante de la ordenanza de la pascua, es que todo Israel debe participar. Si alguno decide no participar, está renunciando a ser parte del pueblo de YHWH y rompiendo su relación con Yahushua basada en el Pacto. La Pascua es la única Fiesta que provee una segunda oportunidad de celebrarla, por si por alguna razón no se pudo celebrar en el tiempo señalado. Es decir; es tan importante que todo el pueblo de Elohim la debe observar. “Cualquiera de vosotros o de vuestros descendientes, que estuviere inmundo por causa de muerto o estuviere de viaje lejos, celebrará la pascua a YHWH. En el mes segundo, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, la celebrarán; con panes sin levadura y hierbas amargas la comerán” – Números 9:10-11.
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