“Y los guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes… Y aquella noche comerán la carne asada al fuego” (Éxodo 12:5-8)
Ha habido confusión y debate concerniente al tiempo en que se debe comer la Pascua. Algunos creen que la Pascua se debe comer al inicio del día 14, a la puesta del sol. Otros creen que la noche del día 14 se refiere al final del día o sea al inicio del día 15. Pero la Escritura es bien clara. Éxodo 12:6 claramente dice que el cordero debía inmolarse entre las dos tardes, es decir entre la puesta del sol que daba inicio al día 14 y la que marcaba el final del día 14. Entre esas dos tardes el cordero debía ser sacrificado y asado. Yahushua fue clavado en el madero a las 9 a.m. de Aviv 14 y murió a las 3 p.m. del mismo día. Su muerte fue entre las dos tardes. Solo quedo el tiempo suficiente para bajarlo del madero, envolverlo y sepultarlo antes que se diera comienzo a la ceremonia de la Pascua e iniciara el Día de Reposo, más no el reposo semanal, sino el reposo de la Fiesta de la Pascua. “Tomaron, pues el cuerpo de Yahushua, y lo envolvieron en lienzos con especies aromáticas… y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto y en el huerto un sepulcro nuevo… allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Yahushua” – Juan 19:40-42. Otra evidencia de que la pascua se come en la noche del día 14 e inicio del día 15, es el hecho de que la pascua hay que comerla con panes sin levadura y la Fiesta de los Panes sin Levadura empieza el día 15 con la Santa Convocación. “Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura; con hierbas amargas lo comerán” – Éxodo 12:8. “Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a YHWH; siete días comeréis panes sin levadura” – Levíticos 23:6.
“Habla a toda la congregación de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los padres, un cordero por familia” (Éxodo 12:3)
El día diez el Sumo Sacerdote iba a los apriscos en Belén, pues allí era donde se criaban los corderos para ser sacrificados en el Templo, y traía el cordero para ser sacrificado en la Pascua. Yahushua nació en Belén, por lo cual califica para ser el Cordero Pascual. Luego el Sumo Sacerdote regresaba a Jerusalén y los levitas se preparaban con palmas y hacían un camino desde la entrada a Jerusalén hasta el templo, proclamando: “Hosana, Bendito el que viene en nombre del Señor” y batían las palmas hasta que el Sumo Sacerdote llegaba al Templo con el cordero. El día diez, Yahushua entró a Jerusalén al mismo tiempo, montado en un pollino y todos sus discípulos proclamaron: “Hosana, Bendito el que viene en nombre del Señor”. Cuando los levitas oyeron, creyeron que era el Sumo Sacerdote y corrieron a proclamar también, pero cuando los fariseos vieron lo que estaba pasando, se indignaron y le dijeron a Yahushua: “Maestro, reprende a tus discípulos”. Yahushua les respondió: “Os digo que si estos callaran, las piedras clamarían” – Lucas 19:38-40. Yahushua estaba siendo proclamado como el Cordero perfecto que sería sacrificado en la Pascua, exacto como Elohim había ordenado a Israel. En ese momento se estaba cumpliendo la profecía de Zacarías 9:9 – “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna”. “Y halló Yahushua un asnillo, y montó sobre él, como está escrito: No temas, hija de Sion; he aquí tu Rey viene, montado sobre un pollino de asna” – Juan 12:14-15.
“Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias” (Éxodo 3:7)
Participar de esta Fiesta de Pascua no solo nos invita a regocijarnos en nuestra liberación, y salvación provista por YHWH a través de nuestro Mesías Yahushua, sino que también nos recuerda las angustias de una vida sin El y la certeza de saber que YHWH jamás se olvida de Su pueblo. Al pan sin levadura también le llaman: pan de aflicción – pan de humillación o pan de humildad. No quiere decir que debemos flagelarnos en arrepentimiento durante estos días, sino que al comer este pan nos identificamos con los sufrimientos de nuestro Mesías. Contrario al pan con levadura que depende de un agente externo (levadura) el pan sin levadura es simple y puro, solo pon harina y agua, mezcla y hornea. En la antigüedad el pan con levadura lo hacían añadiendo un poco de masa agria a la mezcla, pero el pan sin levadura no tiene historia, es masa nueva, no trae nada del pasado. En otras palabras; el pan sin levadura representa el corte definitivo que hacemos con el pasado, este pan no conlleva ninguna labor ni ayuda humana. Es simple, es masa nueva y pura. Comer el pan de aflicción es testificar de nuestra ineptitud para obtener justicia por nuestros propios medios, todo depende de Él y de Su misericordia.
Hay 12 invitados y ningún miembro en línea