“Perdónanos… como también nosotros perdonamos” (Mateo 6:12)
La misericordia se entiende mejor cuando hemos tenido necesidad no solo de darla sino de recibirla. Es un regalo maravilloso, pero difícil de dar cuando hemos sido ofendidos. Nuestra naturaleza humana lucha y no está dispuesta a darla, no es fácil perdonar. Pero cuando nos encontramos en la posición opuesta y hemos sido los ofensores y necesitamos de ese perdón, podemos darnos cuenta del precio tan alto que tiene semejante regalo. No es lo mismo dar que pedir, pero con relación a las ofensas y el perdón, tanto el perdonar como el pedir perdón, es igualmente doloroso y difícil. Necesitamos que el Ruaj nos revele y enseñe el maravilloso secreto que hay en dar o pedir perdón, los beneficios son innumerables. Cuando hay amargura en nuestro corazón causada por ofensas o cuando el orgullo nos impide aceptar que hemos ofendido, todo nuestro ser es afectado, sutilmente, sin darnos cuenta, empezamos a sufrir física, moral y espiritualmente y lo que el perdón hace, es traer sanidad total a nuestro ser.
“La lámpara de cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz” (Lucas 11:34)
Cuando nuestra mirada es pura, no solo mira al Señor, sino también dentro de nuestro corazón y podemos ver los verdaderos motivos de nuestra vida. Mientras más cerca estamos de Yahushua, más fácil podemos ver nuestras faltas y eso es debido a Su luz. Cuando nuestro espíritu está lleno de luz, se deshace de cualquier oscuridad que aparezca, podemos discernir inmediatamente pensamientos no santos y pedir perdón, esto se llama caminar en la luz, y cuando caminamos en la luz podemos tener una buena relación con YHVH y con los demás. La Escritura dice que nosotros somos la “luz del mundo” y Yahushua quiere que brillemos con Su luz para que el mundo vea la obra del Padre quien sana nuestro cuerpo y corazón, limpia nuestros pensamientos, renueva nuestras mentes, nos da seguridad, no viste con Su justicia y nos llena de amor para El y los demás. Seamos honestos delante de Elohim, descubramos todos nuestros secretos ante El, pues El nos conoce mejor que nosotros mismos, permitamos que Su luz brille en nosotros sin desanimarnos sabiendo que nos está cambiando poco a poco, día a día. Proverbios 4:18 dice: “La senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto
“Bienaventurada la nación cuyo Elohim es YHVH. La justicia engrandece a la nación” (Salmo 33:12 y Proverbios 14:34)
Estamos viviendo tiempos muy difíciles en todo el mundo. La situación económica no es nada prometedora y los políticos en general no están muy interesados en buscar en la Palabra de YHVH para ver que dice sobre la situación o al menos investigar si hay alguna conexión entre el estado de una nación y su deterioro moral, lo cual es la base de la sociedad hoy en día. La mayoría de los paises occidentales han ido borrando lentamente del derecho de ley, los principios espirituales y los mandamientos de YHVH, los cuales son requisito principal para el éxito de una nación. La llamada tolerancia religiosa ha dado pie a una proliferación desastrosa y ya la gente fácilmente llama a lo malo bueno y a lo bueno malo sin ningún cargo de conciencia y como al fin y al cabo, el fin justifica los medios, ya no importa si los métodos para lograr los objetivos son morales, éticos o aceptados por YHVH. Tenemos que buscar a Elohim con todo nuestro corazón, orar por nuestros dirigentes, pedirle a Elohim que tenga misericordia y extienda su mano sobre nosotros para que podamos resistir los días malos si nuestros líderes persisten en ignorarlo. ¡Shabbat Shalom!
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