"Esforzaos todos vosotros los que esperáis en YHVH, y Tome aliento vuestro corazón." (Salmos 31:24 )
Estos son tiempos difíciles, nuestros sentidos están siendo bombardeados de mensajes que contaminan nuestra mente, nuestro espíritu, y nos debilitan dejándonos sin fuerzas; sentimos temor de todo lo que conlleva trabajar para el reino y preferimos estar cómodos en un sillón engañándonos a nosotros mismos convencidos de que hacemos lo correcto, haciendo de la Torah letra muerta. Hoy se cumple ante nuestros ojos la profecía de Ezequiel 37, nosotros éramos esos huesos secos, estábamos completamente muertos, pero a Elohim le ha placido según sus muchas misericordias darnos vida, enviar su Ruah Hakodesh para guiarnos, para fortalecernos, para hacernos un ejercito de hombres valientes. Ezequiel 37:10 dice "Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo." Somos ejercito de Elohim, los que obedecemos la Torah. En la historia de Gedeón y sus 300 hombres (Jueces 7). vemos un claro ejemplo de la forma como Elohim elige su ejército, hombre sin temor, hombres alertas, y conscientes del acecho, del peligro que tenemos en el día a día. Oremos para tomar cada día las decisiones correctas conforme a la Torah, cumpliendo la voluntad de YHVH, siendo los hombres esforzados que ÉL necesita."velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos." 1 Corintios 16:13
“El niño Samuel continuo ministrando a YHVH bajo la dirección de Elí. Ahora bien, en aquellos días YHVH raramente hablaba, y no había visiones definidas” (1Samuel 3:1 – Biblia Kaddosh)
Los días del sacerdote Elí, fueron días muy duros. Elí había fallado en enseñar a sus hijos el Camino de YHVH – “Los hijos de Elí eran hombres impíos y no tenían conocimiento de YHVH” – 1Samuel 2:12. Así que si el sacerdote era negligente con su propia casa ¿qué podemos esperar con el pueblo que ya estaba acostumbrado a ir tras dioses ajenos y costumbres paganas? Israel siempre se contaminó con los pueblos vecinos y aprendió sus costumbres. Desde que Elohim lo redimió de Egipto, vez tras vez, se desviaba y seguía pueblos que no tenían conocimiento de Elohim. Le costó mucho a Israel asumir la identidad de ser el pueblo de Elohim. Lo triste es que hoy también escasea la Palabra (Torah) de YHVH. Hay muchas corrientes y doctrinas, pero la mayoría están contaminadas con costumbres paganas igual que antes. El pueblo de nuevo se contaminó con los pueblos vecinos y sus costumbres paganas (sistema). No ha podido asumir y adoptar la identidad del pueblo de Elohim. No ha entendido que ser Su pueblo implica ser Kaddosh (separado). Que hay límites bien demarcados para el pueblo de Elohim y constantemente los violan y traspasan los linderos establecidos por Elohim. No hay visión definida de YHVH. La mayoría de los profetas hoy en día han malinterpretado la función del profeta que es de volver el pueblo a la Torah y se han dedicado a profetizar de su propio corazón lo que desean para su grupo particular, solo quieren complacer el comezón de oír cualquier cosa que tiene el pueblo. Finalmente, Elohim le envía un mensaje a Elí – “Yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Elohim, y él no los ha estorbado” –1Samuel 3:13. Pidámosle a YHVH que nos dé la sabiduría y la valentía para proclamar Su Torah, a tiempo y fuera de tiempo, para que no escasee.
“Porque el fin de la ley es el Mesías, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4)
Este es tal vez el versículo más horriblemente traducido en el Nuevo Testamento, y aparece así en casi todas las ediciones de las Biblias. La palabra “fin” no es la traducción correcta de la palabra griega “Telos” – G 5056 que significa: Objetivo – propósito – punto definitivo. El versículo se leería así: “El propósito/objetivo de la Torah es el Mesías…”. Los traductores cristianos en vez de dar la correcta interpretación, han insertado un término diferente dándole un significado ambiguo a la frase “fin de la ley” tal vez para apoyar el falso punto de vista que Pablo, según ellos, enseñaba que la Torah había sido abolida por el sacrificio de Yahushua. La fe en el Mesías Yahushua, no anula la Torah – Romanos 3:31 – “¿Luego por la fe invalidamos la Torah? En ninguna manera, sino que confirmamos la Torah”. El trasfondo de la carta a los Romanos con relación a este punto es que si una persona sigue la Torah en fe, dicha persona reconocerá a Yahushua como Mesías ya que él es la Torah hecha carne, él es el objetivo de la Torah. Hoy en día, los creyentes en Yahushua que guardamos la Torah, somos acusados de tratar de poner a la gente bajo la esclavitud de la ley, o según ellos; volviendo al antiguo camino de salvación por obras. Este argumento es totalmente erróneo ya que nunca ha habido un camino de salvación por obras antes de Yahushua. La salvación siempre ha sido por fe, como Elohim mismo lo ha definido, y nos ha dado solo una revelación (Torah) para vivir esta fe y para aprender cómo ser conformados a Su imagen.
Hay 13 invitados y ningún miembro en línea