• header1
  • header2
  • header3
Smaller Default Larger

Gota de Amor - Febrero 3/2017

“Acordaos de la Torah de Moisés mi sirvo, al cual encargue en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel.  He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de YHVH, grande y terrible” (Malaquías 4:4-5)

 

Malaquías fue el último profeta, el que antecedió a los 400 años de silencio.  Elohim guardo silencio por 400 años, no hay registro de palabra de YHVH durante todo ese tiempo, pero El hace la promesa de que antes del Día Grande y Terrible de YHVH, enviará al profeta Elías quien hará volver al pueblo a Elohim.  Así como la función del sacerdote es la de enseñar la Torah, la del profeta es y será hasta el fin de los tiempos, la de volver al pueblo a Elohim.  La función del profeta jamás ha sido la de agorero o adivino, ni de tarotista repartiendo bienes y prosperidad a granel en la congregación, como lo tienen hoy en día.  El profeta es enviado para volver al pueblo a Elohim y restaurar la Torah; si el pueblo persiste en su pecado, para advertirle de las consecuencias.  Elías volverá aunque su espíritu y unción ya está en acción, miles de creyentes están volviendo a la Torah, están recordando los estatutos dados a Moisés para todos y ahora más que nunca están buscando las raíces hebreas de la fe, y yendo al Mesías con el corazón contrito y humillado, pidiendo perdón por haber abandonado el Camino verdadero y haber creído la mentira que desde tiempos antiguos los escribas y fariseos alteraron y que luego Grecia y Roma torcieron para su propio beneficio.  “¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de YHVH está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas” – Jeremías 8:8. “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a YHVH” – Lamentaciones 3:40.  Miremos si hemos permitido que tradiciones y doctrinas de hombres contaminen nuestra fe, y limpiemos nuestro corazón de toda esa levadura y volvamos a la Torah de Moisés, al Camino trazado por YHVH para Su pueblo.  

 

 

Gota De Amor - Febrero 2/2017

“Es más difícil ganar a un hermano ofendido que una ciudad fortificada, sus peleas son como barrotes de fortaleza” (Proverbios 18:19)

 

Estar ofendido significa; estar herido, resentido, disgustado, sentirse rechazado.  Una persona ofendida generalmente cree que le han tratado mal, aunque no sea así.  Ofenderse es una de las causas más comunes de la ruptura de relaciones y es totalmente opuesto a la actitud que tomaría alguien que tenga una relación íntima y de compañerismo.  Mucha gente justifica el sentirse ofendido y no lo toma como el pecado que verdaderamente es.  Ofenderse es un acto voluntario y manifiesta muchas veces el orgullo que rige la vida del ofendido.  La acción de ofenderse es como una trampa, una vez que abres la puerta y entras quedas atrapado en el pasado y en la ofensa y no puedes vivir en libertad.  Las ciudades fortificadas tenían murallas que las protegían.  La persona ofendida levanta murallas invisibles con la intensión de protegerse y mantener a la gente lejos de el/ella para no ser ofendido, pero consecuentemente se alejan de Elohim.  Si estás ofendido por algo o con alguien, debes moverte de la posición de ofensa a la posición de bendición a través del perdón.  Perdón de Elohim por haberte ofendido y perdonar a aquellos que creemos nos han ofendido.  Esto trae bendición y paz.  

 

 

Gota De Amor - Febrero 1/2017

“Si YHVH no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1)

 

“En vano” según el diccionario Oxford, significa: sin propósito, inútilmente, sin resultado.  Así que, según esta Escritura, podemos pasarnos la vida haciendo cosas sin ningún propósito a los ojos de Elohim.  Examinemos los motivos que nos impulsan a actuar de determinada forma.  Algunas veces es para complacer nuestros propios deseos y ambiciones; otras veces es para complacer a otros y ganarnos su favor o aceptación.  También puede ser para alimentar nuestro ego exhibiendo nuestras capacidades o podemos pasarnos la vida sirviendo a otros para pagar favores o ayudas, cuando no sabemos recibir de Elohim o no entendemos que en los momentos de dificultad, toda ayuda proviene de El y que  El usa a quien quiera.  Otras veces es porque somos presa fácil de manipuladores que nos coaccionan a hacer todo lo que ellos quieran, porque tenemos baja autoestima.  Estos son solo unos pocos y ninguno proviene de Elohim.  Es hora de que aprendamos a caminar lento pero seguro examinando cada motivación y orándole a Elohim, preguntándole si lo que estoy próximo a hacer proviene de El o no.  Obvio que hay cosas que no necesitamos preguntar como: si me levanto y voy a trabajar, si como naranja o manzana, etc. como también hay ocasiones en que oramos y oramos y no percibimos respuesta de Elohim, en esas ocasiones, El nos está dejando elegir seguramente para probar nuestra madurez y debemos movernos hacia la dirección que sabemos va alineada con Su Palabra.

 

Quién está en línea

Hay 14 invitados y ningún miembro en línea