“Desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas” (Lucas 21:26)
Hasta ahora no hemos visto las potencias de los cielos ser conmovidas, pero si hay bastante conmoción en el mundo financiero y la tierra ya está clamando la manifestación de los hijos de Elohim. Terremotos, tornados, volcanes, toda la vida han sucedido, si, pero no con la frecuencia de ahora ni acompañados de la apatía espiritual de hoy. La mayoría de la gente está preocupada, como dice la Escritura, desfalleciendo y con temor. No se si todo esto es parte de la conmoción final, pero creo que lo que está pasando si debe concientizar a la gente de que el mundo va por el camino equivocado y que tarde o temprano, tendrán que revaluar sus prioridades y entender que es imposible vivir ignorando a YHVH. Debemos enterrar nuestra raíz profundamente en Su palabra, es tiempo de buscar a YHVH con todo el corazón, es tiempo de derramar nuestra alma delante de Su presencia y clamar por; nuestra familia, nuestro país, es tiempo de pedir con lágrimas, misericordia por todo y para todos. El libro de Daniel dice, que en los tiempos finales, “el pueblo que conoce a su Dios, se esforzará y actuará”
“Tu vara y tu cayado me infundirán aliento” (Salmo 23:4)
Quienes hayan vivido en tierra de rebaños o conozcan por alguna razón la vida pastoril, saben que cuando se está acercando el invierno el pastor empieza a guiar su rebaño hacía la planicie, al redil donde pasara todo el invierno. Pero antes de entrar al redil, examina a cada oveja pasándola bajo la vara para ver si tiene bichos o parásitos. Es decir, pasar bajo la vara significa, ser examinado. “Os haré pasar bajo la vara, y os haré entrar en los vínculos del pacto” (Ezequiel 20:37). Por lo regular a nadie le gusta ser examinado, pero Elohim tiene que hacerlo, debe pasarnos bajo la vara, puede ser doloroso, desagradable, incomodo y sobre todo, creo yo, vergonzoso, pero necesario. YHVH tiene que exponer nuestra enfermedad, mostrarnos que nuestro corazón no está sano, que hay hábitos, pensamientos, deseos que afectan nuestra relación con El. Pero no solo nos pasa bajo la vara, luego nos conforta con Su cayado, nos llena de aliento y nos asegura que el proceso de recuperación después de limpiarnos de parásitos y bichos, será saturado de Su amor. Recordemos, hay cosas aparentemente inofensivas, necesariamente no malas, pero si no glorifican a Elohim, nos apartan de El. ¡Shabbat Shalom!
“YHVH, tú eres nuestro Padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros” (Isaías 64:8)
Es maravilloso entrar a una tienda artesanal y ver la cantidad de vasijas que puede hacerse con el barro. Todas diferentes, para usos diferentes y únicas en su individualidad. Si esto es simplemente la creatividad del hombre, imaginémonos por un momento el taller de nuestro Creador. Cada uno de nosotros es único, irrepetible, creado con un propósito definido y aperado con las cualidades y capacidades necesarias para cumplir dicho propósito. Así que, no tratemos de imitar ni ser alguien diferente. El mundo idolatra ciertos tipos, trata de estereotipar lo que es la mujer o el hombre perfecto físicamente y sin darnos cuenta todos corremos tras esos patrones tratando de ser alguien diferente a lo que YHVH ha planeado, y dándole mayor énfasis e importancia a la apariencia que a la esencia de la persona. Podemos verlo en la juventud hoy en día sufriendo de depresión y sin ganas de vivir por no llenar los parámetros establecidos por la sociedad y el sistema al que no le importa quien eres ni si cumples o no tu propósito en la vida, sino vender una imagen deteriorada de lo que fue el propósito inicial de YHVH. Es fácil olvidar para que fuimos creados cuando seguimos la corriente del mundo. Regocijémonos en quienes somos y démosle gracias a YHVH por su plan y propósito.
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