“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13)
¿Qué se necesita para buscar a Elohim con todo el corazón? Es irónico, pero parece ser que el estado más peligroso para el creyente, es la comodidad. La doctrina que muchas iglesias le han vendido a sus feligreses de que cuando están bien, con salud y abundancia es porque están bien con Elohim, y cuando las tribulaciones y enfermedades aparecen es por algún pecado, ha hecho más mal que bien y no es de extrañar que la vida espiritual y la relación con YHVH de muchos creyentes cómodos que lo tienen todo, sea tan carente de frutos y más fría que un iglú. La vida no es fácil, para algunos es extremadamente dura y como creyentes no estamos exentos de la realidad de vivir en un mundo caído y hostil, es la relación con YHVH, esa constante búsqueda de Su voluntad, la que nos sostiene y nos permite ver Su gloria en cada detalle de la vida. Desafortunadamente, algunas personas solo lo buscan cuando tienen problemas o han tocado fondo. Y ese fondo, no tiene que ser necesariamente escasez o enfermedad, puede ser el vacío producido por el exceso de todo y la falta de contacto con el Padre Celestial. Recordemos, nada puede estar entre El y nosotros. Que no perdamos ese contacto. Busquémoslo con todo nuestro corazón.
“Examina la senda de tus pies, y todos tus caminos sean rectos” (Proverbios 4:26)
Las Escrituras constantemente nos exhorta a andar por los caminos del Señor. Hoy nos exhorta a chequear el camino por donde andamos, porque no requiere de mucho para desviarnos. Una pequeña arena puede lastimarnos los pies e impedirnos caminar bien. Un pequeño hueco en el camino, puede hacernos caer. Nuestro corazón – sentimientos, amor deseos – dictaminan en gran manera nuestra forma de vivir, simplemente porque de alguna manera, nos las ingeniamos para hacer lo que nos agrada. Así que, tenemos que tener cuidado y vigilar que nuestros afectos nos lleven en la dirección correcta. Debemos poner límites a nuestros deseos, poner bozal en nuestra boca, freno en la lengua, cuidar cada paso que demos. No vayamos tras todo lo que veamos y que nos parezca bueno, porque puede no ser bueno para nuestro corazón y nuestro espíritu. Miremos siempre hacia delante, pongamos nuestros ojos en el objetivo principal, no tomemos desvíos tratando de acortar caminos. Los caminos del Señor son claros, llenos de paz y nos conducen al fin deseado por Elohim para nuestra vida.
“Has sido fortaleza al pobre… refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como un turbión contra el muro” (Isaías 25:4)
Isaías lo cubre casi todo aquí. La vida está llena de tormentas, de problemas, calor de las presiones que sufrimos y torrentes de gente sin misericordia que nos oprime física, mental y emocionalmente. Todo esto nos puede destruir, pero podemos correr a nuestra Roca, Refugio y Sombra seguros que allí estaremos a salvo. Nuestro Elohim es todo eso y más. Nos podemos esconder en El cuando las tormentas de la vida lleguen y esperar en El hasta que pasen. El conoce el dolor que sufre cada corazón y puede consolarnos y darnos la luz que necesitamos para salir adelante. El nos da sombra cuando el calor de las presiones llega tratando de ahogarnos y hace que broten de nuestros labios sacrificios de alabanza que glorifiquen Su nombre. El es nuestro refugio, extiende sus brazos y nos toma para que la mano del maligno no nos dañe. No hay mejor lugar para ir y para estar que en El. “Roca mía y castillo mío y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en El confiaré” (Salmo 18:2).
Hay 14 invitados y ningún miembro en línea