“Mostrando la obra de la Torah escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos” (Romanos 2:15)
La palabra griega conciencia = suneidesis, viene de dos palabras raíces, sun y eido. Sun es un prefijo común que significa = juntos. Eido significa = conocimiento intuitivo. Suneidesis es = revelación personal, es ese tipo de comprensión que se tiene cuando uno sabe que algo es correcto. Y ¿de dónde viene esa intuición? Pablo dice que viene del código moral de YHVH - Torah - escrito en nuestros corazones. Como siempre estamos orientados hacia el futuro, con frecuencia creemos que la conciencia es esa voz interior que nos guía acerca de elecciones futuras. La tomamos como un mapa interior que necesitamos consultar para decidir que hacer. Pero Pablo dice que la función de la conciencia es evaluar lo que ya ha pasado. Es decir, la conciencia mira hacia atrás y aprueba o condena mis acciones. La conciencia es el vehículo por el cual determino si he permanecido en el Camino. Pablo dice que la conciencia es como un testigo interno que juzga mis acciones. Cuando la conciencia esta conectada con YHVH, este testigo interno actual de dos formas: corrige mi curso al juzgar las acciones que me desviaron y confirma mi curso mostrándome las elecciones correctas en mi pasado. La vida es el proceso de participación en seguir un curso — elegimos seguir el curso o Camino de la Torah y debemos dejar que la conciencia nos muestre los marcadores juzgando todo lo que hagamos.
“Sepultados juntamente con El... para que... así también nosotros andemos en vida nueva” (Romanos 6:4)
Nadie puede ser kaddosh (separado) sin pasar primero por su propio funeral, el “funeral blanco” – el entierro de su viejo hombre. Si nunca has tenido en tu vida la crisis de la muerte, la separación no es más que una visión. ¿Crees que ya llegaste a tus últimos días? Tal vez has llegado a ellos muchas veces pero sólo emocionalmente, ¿o has llegado de verdad a ellos? ¿Ya tuviste tu funeral blanco? O ¿estás haciéndote el tonto con tu alma? ¿Hay algún lugar en tu vida marcado como el último día, ese lugar o incidente que recuerdas con gratitud extraordinaria como el que te llevo a morir? Fue ahí cuando tuviste tu funeral y donde hiciste ese pacto con tu Elohim.
“Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” (2 Timoteo 2:4)
Ningún soldado que quiera agradar a sus superiores se involucra en negocios civiles. Cuando tenemos sentido de pertenencia, cuando estamos seguros de nuestra identidad como hijos de YHVH, cuando hemos entendido que pertenecemos a un Reino donde los parámetros de conducta son diferentes a los del mundo, cuando amamos a YHVH con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente; no nos enredamos en los asuntos del mundo, no vivimos una doble vida tratando de complacer amigos, compañeros de trabajo o familia, mezclándonos y comprometiendo nuestra fe. Si de verdad Yahushua es el Adonai de nuestra vida, honrémoslo viviendo la vida que el preparó con anticipación para nosotros.
Hay 24 invitados y ningún miembro en línea