“Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid Su nombre. Porque YHVH es bueno; para siempre es Su misericordia” (Salmo 100:4-5)
Hoy quiero decir: Gracias Padre. Gracias por el día de hoy. Gracias por hacernos libres. Gracias por mostrarnos Tu gloria a través de todos los detalles diarios de nuestra vida. Gracias por Yahushua. Gracias por darnos Tu Torah y separarnos para ti. Gracias por abrir nuestro corazón a la belleza de tus mandamientos y por grabarlos dentro de él. Gracias por el Ruaj Hakoddesh que nos sostiene y guía a través del camino. Gracias por hacer las cosas tan perfectas. Gracias por darnos un Cordero Pascual que diera Su vida por nosotros. Gracias por esa Pascua hace miles de años y por permitir que fuera hecha realidad en nuestro Mesías para mostrarle al mundo quien era El. Gracias por mostrarnos a través de Tus Fiestas que hay mucho más, que todavía falta mucho para ver de Tu gloria y de tus promesas. Gracias por nuestras familias. Gracias por los amigos y aún por aquellos que no nos aman. Gracias por estos últimos días y por todo lo que nos has permitido pasar. Gracias por mostrarnos que todo tiene un propósito aunque inicialmente no lo entendamos. Gracias por continuar obrando en nuestras vidas, por cambiar nuestro corazón, por darnos esperanza, por fortalecernos en medio de la prueba, por manifestar tu amor y cuidado por nosotros de formas tan maravillosas. Gracias por un día más que nos permites vivir para ver Tu obra – Tu extraña y maravillosa obra. Gracias por la salud y por los milagros que haces para mantenernos en pie. Gracias por mi mamita y los años que me la diste, por darme la fuerza para seguir sin ella, por este año de soledad a través del cual me has enseñado que se puede vivir aunque el dolor de la ausencia nunca desaparezca. GRACIAS YHVH – GRACIAS TE DAMOS.
“Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca” (Mateo 7:25)
Construir una casa no es asunto de novatos, hay que tener conocimientos por eso necesitamos un perito arquitecto. Lo más importante son la bases. Estas deben ser lo suficientemente firmes para soportar el peso de la casa e impedir que cualquier desastre dañe su estructura o la derribe. Es bastante evidente, mucha gente hoy en día no tiene bases bien fundamentadas para entender el Reino de Elohim, por eso vemos a muchos que siguen sufriendo por heridas del pasado sin poder recibir el poder sanador de Yahushua, y reparar un edificio con bases malas, es bien difícil, es mejor pedirle a Elohim que haga algo nuevo con bases firmes que soporten las tormentas que enfrentamos en la vida. Si los principios del Reino, tales como: las consecuencias de la caída del hombre, la realidad de la obra de Satanás, la obra redentora del Mesías, Su poder sanador, transformador y la obra purificadora del Ruaj Ha Koddesh (Espíritu Santo), fueran enseñados a todos desde niños, tendríamos bases firmes y estaríamos equipados para todo lo que se presente en la vida, seríamos más efectivos en nuestro servicio en el Reino, y el enemigo estaría desarmado ante el señorío del Mesías establecido en nuestras vidas.
“Fíate de YHVH de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia” (Proverbios 3:5)
La palabra prudencia no es la correcta traducción en este versículo, la palabra en hebreo es: Biynah que significa: entendimiento / conocimiento. Debido a que la desobediencia infecta la capacidad del hombre para percibir la diferencia entre el bien y el mal, es infructuoso tratar de separar el bien y el mal basados en nuestra propia colección de experiencias. Nuestro pensamiento es defectuoso. Necesitamos una guía segura y confiable. Salomón nos dice en este proverbio, que no dependamos de nuestro propio conocimiento, sino que dependamos de la guía de YHVH. El discernimiento divino nunca falla, así, que, mientras permanezcamos en el Camino de la Torah, no podemos equivocarnos. La mayoría de la gente dice saber lo que es bueno y lo que es malo. Pero se nos ha instruido a resistir la tentación de caer en línea con el discernimiento de los hombres. Sabemos a donde nos lleva. Cuando no hay autoridad, la opinión de cada hombre se convierte en la próxima verdad. YHVH no nos ha dejado en un desierto moral. El nos dice claramente lo que es bueno y lo que es malo. Por eso es que debemos depender de El completamente en todo y para todo. Nuestra tendencia natural, es optar por el pluralismo que le permite a todos proclamar discernimiento. Nos gustaría hacer lo que queremos. Pero el gobierno Divino no permite esta moralidad múltiple. Hay un Camino recto y estrecho. Puede que no sea fácil de seguir, pero todo lo que tenemos que hacer es confiar en YHVH y obedecer.
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