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Gota de Amor - Agosto 12/2017

“Sus caminos notificó a Moisés, y a los hijos de Israel sus obras” (Salmo 103:7)

 

Cuando Adán y Eva pecaron, YHVH los echó del paraíso llamado Edén.  Ellos empezaron a deambular en busca de redención en un desierto de separación producido por su pecado.  Desde ese momento, el hombre ha continuado en esa búsqueda.  Esa búsqueda, los llevó más lejos de YHVH y de esa anhelada redención.  Elohim sabía que eventualmente El tendría que buscar al hombre y enseñarle el Camino de nuevo.  Cuando Elohim saca a Israel de Egipto, lo lleva al Sinaí para mostrarles su destino.  Allí se revela a ellos y les presenta una alternativa, un estilo de vida que les daría esperanza y los guiaría a la vida eterna, a una comunión con su Creador.  Les dio un propósito, un destino.  YHVH les dio un trabajo para hacer, debían construir un tabernáculo, un lugar de descanso, de sanidad, de limpieza, de íntima comunión con El.  Tal vez el pueblo no se dio cuenta que ese tabernáculo sencillo, era su esperanza, era el camino de regreso al paraíso.  Fuera de ese tabernáculo, había calor, había un desierto desolador lleno de serpientes, escorpiones y los temibles Amalecitas.  Dentro del tabernáculo estaba la redención, la limpieza, la vida, el alimento, todo lo que los guiaría a la presencia del Elohim de Israel – era la sombra de la Nueva Jerusalén.  David lo entendió y dijo: “Sus caminos notificó a Moisés”.  David sabía que ese tabernáculo, cuyo modelo le fue mostrado a Moisés en el Monte, era el Camino de YHVH.  La historia de los hijos de Israel, es tu historia y la mía.  Es ambas, la historia antigua y la nueva, es una historia eterna.  La necesidad del hombre, y el mensaje de redención, es el mismo ayer y hoy.  El plan que Elohim le dio al pueblo de Israel en el desierto, es el mismo que nos da a nosotros hoy.  El tabernáculo (Yahushua) sigue en pie, el Camino que el pueblo de Israel no encontró en ese entonces, ha sido delineado en Yahushua y abierto para todos hoy.  

 

Gota De Amor - Agosto 11/2017

“He aquí que vienen días, dice YHVH, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá” (Jeremías 31:31)

 

¿Alguna vez ha pensado de dónde salió el término “Nuevo Testamento” o Nuevo Pacto”?  Este término se encuentra en más o menos diez lugares de los Escritos Apostólicos – Nuevo Testamento – pero, ¿es esta la traducción correcta?  Cuando piensa en la palabra “nuevo”, ¿qué le viene a la mente?  ¿Un carro nuevo, una casa nueva, ropa nueva?  En español tenemos una palabra para “nuevo”, mientras que en el griego bíblico, hay dos: Neos y Kainos, y cada uno tiene connotación diferente.  Neos conlleva la idea de algo nuevo como lo entendemos nosotros, nuevo de paquete.  Kainos conlleva la idea de renovado, refrescado o reparado.  Ahora, cuando usted ve el término “Nuevo Testamento o Nuevo Pacto en los escritos apostólicos, nueve de las diez veces usa la palabra “Kainos”.  Así, que, la traducción más veras sería “Pacto Renovado” en vez de “Nuevo Pacto”.  Pablo en Romanos 8:8 hace alusión a Jeremías 31:31.  Usa la palabra “Kainos” y en Jeremías la palabra es “Chadash” que significa = reparar o renovar.  Por consiguiente el término “Nuevo Testamento” o “Nuevo Pacto” es una traducción incorrecta.  Es “Pacto Renovado” – El Mesías no vino a hacer un Nuevo pacto con un pueblo diferente, El vino a renovar el Pacto ya existente que el pueblo había quebrantado.  “En aquel tiempo estabais sin el Mesías, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Elohim en el mundo.  Pero ahora en el Mesías Yahushua, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre del Mesías… Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Elohim” – Efesios 2:12-13 y 19.  Pablo está aquí hablándoles a los gentiles que eran injertados en el olivo natural (Israel) y eran ya parte del pueblo de YHVH.  Ahora, ¿por qué había que renovar el pacto? – “No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque yo fue un marido para ellos, dice YHVH” – Jeremías 31:32.  El Pacto renovado contiene los mismos mandamientos, la misma Torah.  La diferencia es el Ruaj Hakoddesh – “Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice YHVH: Daré mi Torah en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré para ellos por Elohim, y ellos serán mi pueblo” – Jeremías 31:33.  El Pacto Renovado es la Torah escrita en el corazón del creyente, ya no en tablas de piedra sino en la mente y corazón de cada hijo de Elohim, por medio del Ruaj que nos capacita para cumplir y vivir separados para YHVH.

 

Gota De Amor - Agosto 10/2017

“¡Oh cuanto amo yo tu Torah! Todo el día es ella mi meditación.  Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos”  (Salmo 119:97)

 

La palabra Torah gramaticalmente significa = Instrucción.  Y cuando hablamos de ellas nos estamos refiriendo a las instrucciones dadas por YHVH al pueblo de Israel a través de Moisés.  También puede referirse a los Cinco Libros de Moisés, y muchas veces también se usa para referirse a toda la Escritura.  Para los sabios hebreos, la Torah contiene el diseño del universo, ya que es la Palabra de YHVH y El todo lo creó con Su palabra.  Torah es diferente a la sabiduría humana, o al sentido común.  Por ejemplo; la sabiduría dice que lo que le haga a otros, va a rebotar más tarde en usted.  Así que usted decide si quiere sufrir o no las consecuencia de su acción por el beneficio inmediato.  La Torah, por el contrario, no solo le da este tipo de información, sino que le instruye.  Por ejemplo; es bueno saber que “no robar” es beneficioso para usted y la sociedad donde vive, pero esa no es la razón para no robar, usted no debe hacerlo porque esa es la voluntad del Creador.  La Torah es el deseo del Creador para Su creación.  Revela el corazón del Creador, Su carácter, Su santidad, Su Camino.  La semilla de la Torah fue plantada en el Sinaí, plasmada en Cinco Libros, pero su voz continua siendo escuchada de generación en generación a medida que todos aquellos que la estudian descubren el ADN de esta maravillosa semilla, descubren su significado y la riqueza de su aplicación en la vida del pueblo de Elohim.  Cuando estudie la Torah, que su objetivo no sea solo obtener información, sino conocer al Creador y a Su creación.  Crecer en su relación con El, fortalecer los lazos con los hermanos y juntos prepararnos para su eminente regreso. 

 

 

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