“Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él se decía” (Lucas 24:27)
Muchos hoy en día creen que el Tanaj o Antiguo Testamento ya no es vigente para la fe en el Mesías y solo lo usan como referencia o para apropiarse de versículos que usan como respuesta de Elohim a su oración o deseo. Yahushua se aparece a dos de sus discípulos que iban camino de Emaús tristes por la muerte de su líder. Y comenzando desde Moisés, siguiendo por los profetas y toda la Escritura les muestra lo que de Él se decía. Y mas adelante dice que “les abrió los ojos para que entendieran”. Tratar de entender el Nuevo Testamento sin el Antiguo es como besar una novia a través del velo. Sin una perspectiva y entendimiento hebreo del Tanaj, el lector de Nuevo Testamento está en peligro de malinterpretar a los escritores judíos del Nuevo Testamento. La palabra hebrea Yahushua significa Salvación – H 3444 y se encuentra 78 veces en 77 versículos del Tanaj. Yahushua nunca trato de iniciar un movimiento nuevo ajeno al Tanaj, todo lo contrario vez tras vez hizo referencia al Tanaj en todas sus enseñanzas y fue contundente al afirmar que no había venido a destruir la Torah sino a confirmarla y cumplirla hasta lo último. Si queremos ver al Mesías, debemos empezar por Moisés, seguir por los profetas y toda la Escritura. El Nuevo Testamento o Brit Hadasha, fue configurado en el siglo tercero.
“De Ramesés salieron en el mes primero… el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los egipcios” (Números 33:3)
El primer error de Israel en su partida, fue del corazón. Ellos dejaron físicamente el reino de Egipto, pero sus corazones quedaron allá. Vez tras vez en el desierto vemos como anhelaban volver, como no se habían desprendido totalmente de todo lo que Egipto representaba. Ya vimos que la vida de Israel en Egipto no empezó en esclavitud, termino así. El proceso de cómo Israel llego a ser esclavo, tiene lecciones para nosotros hoy. Satanás sigue inspirando un espíritu de cínica justificación en el cautivo que acepta como normal el pecado, aceptando la maldad con tolerancia. Lleva incautos a acciones que requieren compromiso de conciencia, tal vez un poco al comienzo, pero finalmente los ata a hábitos que fortalecen los grilletes de la esclavitud. De la misma forma como los Israelitas fueron lentamente abusados hasta esclavizarlos, Satanás no empieza con cadenas espirituales, él primero muestra el burbujeante vino, luego la intoxicación y finalmente la esclavitud, como un espiral, buscando diariamente un poco más para hacer la vida más tolerable. Israel cada que encontraba un obstáculo, recordaba su esclavitud en Egipto y deseaba la provisión de la oscuridad por encima de la libertad y la maravillosa provisión de YHVH Jireh, quien los suplía de todo. Israel seguía con las cuerdas de su corazón atadas a Egipto. Igualmente hoy, muchos creen que pueden tener lo mejor de ambos, las bendiciones del Reino de YHVH, y seguir en el mundo (sistema). Pero para ser verdaderamente libres debemos dejar a Egipto no solo físicamente sino en el corazón.
“Pues YHVH tu Elohim te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto…” (Deuteronomio 2:7)
Nuestra vida es un camino ya trazado por YHVH. Todos aquellos que creemos en YHVH y tenemos nuestra confianza puesta en la obra del Mesías, salimos de Egipto y vamos hacia la Tierra Prometida. Este viaje nos lleva por todo tipo de terrenos, desiertos, valles, montañas, ríos, etc. En cada lugar hay lecciones que aprender y bendiciones para recibir. En cada etapa del camino, encontramos no solo la corrección y guía de nuestro Adonai, sino también su amor y misericordia. Al pueblo de Israel se le ordenó pasar por la tierra de Esau, mas no quedarse en ella, seguir el camino. Hay muchas cosas en este sistema que pueden desviar nuestra mirada del verdadero objetivo de nuestra vida. Todo obstáculo en nuestro viaje hacía la Tierra Prometida, debe ser removido. También se le prohibió al pueblo meterse o interactuar con los hijos de Esau, no pedirles nada, todo comprarlo con dinero. Cuando leemos estos versículos creemos que son simplemente historia y nada tienen que ver con nosotros hoy, pero estamos muy equivocados, todo en la Escritura tiene un propósito, y todos los triunfos y fracasos del pueblo de Elohim, fueron escritos para nuestra enseñanza, ejemplo y guía. Al igual que Israel, se nos prohíbe mezclarnos y se nos ordena mantenernos separados – kaddosh – para YHVH.
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