“Estas, pues, son las naciones que dejó YHVH para probar con ellas a Israel… para saber si obedecerían a los mandamientos de YHVH” (Jueces 3:1 y 4)
Todo en la vida requiere determinación, disciplina, sacrificio. Los deportistas saben que para obtener la victoria necesitan estar en forma y que esto se logra con ejercicios diarios, entrenamientos, y que antes de llegar a la final, tienen que haber luchado una serie de combates preliminares. Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, no estaba en forma para enfrentar ninguna batalla, siempre fue la mano de Elohim quien los sacó victoriosos. Pero Elohim necesitaba saber hasta que punto sus hijos habían aprendido que su fortaleza estaba en El, y que no debían temer a sus enemigos, sino obedecer la Torah y confiar en El. Dejo esos pueblos para entrenarnos para la guerra, para probar que sus corazones permanecerían obedientes aun cuando el calor de la guerra arreciara. Este mismo entrenamiento usa Elohim con Su pueblo hoy en día, aunque no nos emociona mucho cuando la prueba llega, puede ser más aterrador si no conocemos las intenciones de Elohim para nosotros. No es para aniquilarnos, ni para recordarnos que El es todopoderoso; es para equiparnos con las herramientas que necesitamos para salir victoriosos. El permite que pasemos por tribulaciones y tiempos difíciles, para producir en nosotros Su fortaleza.
“Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid Su nombre. Porque YHVH es bueno; para siempre es Su misericordia” (Salmo 100:4-5)
Hoy quiero decir: Gracias Padre. Gracias por el día de hoy. Gracias por hacernos libres. Gracias por mostrarnos Tu gloria a través de todos los detalles diarios de nuestra vida. Gracias por Yahushua. Gracias por darnos Tu Torah y separarnos para ti. Gracias por abrir nuestro corazón a la belleza de tus mandamientos y por grabarlos dentro de él. Gracias por el Ruaj Hakoddesh que nos sostiene y guía a través del camino. Gracias por hacer las cosas tan perfectas. Gracias por darnos un Cordero Pascual que diera Su vida por nosotros. Gracias por esa Pascua hace miles de años y por permitir que fuera hecha realidad en nuestro Mesías para mostrarle al mundo quien era El. Gracias por mostrarnos a través de Tus Fiestas que hay mucho más, que todavía falta mucho para ver de Tu gloria y de tus promesas. Gracias por nuestras familias. Gracias por los amigos y aún por aquellos que no nos aman. Gracias por estos últimos días y por todo lo que nos has permitido pasar. Gracias por mostrarnos que todo tiene un propósito aunque inicialmente no lo entendamos. Gracias por continuar obrando en nuestras vidas, por cambiar nuestro corazón, por darnos esperanza, por fortalecernos en medio de la prueba, por manifestar tu amor y cuidado por nosotros de formas tan maravillosas. Gracias por un día más que nos permites vivir para ver Tu obra – Tu extraña y maravillosa obra. Gracias por la salud y por los milagros que haces para mantenernos en pie. GRACIAS YHVH – GRACIAS TE DAMOS. ¡Shabbat Shalom!
“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo y después de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Elohim… y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27)
Job después de perder sus hijos, su fortuna y finalmente su salud, expresó su confianza en Elohim con estas palabras, aún dijo: “He aquí, aunque El me matare, en El esperaré” – Job 13:15. Muchos citan a Job como ejemplo de paciencia, pero yo creo que Job es un ejemplo de confianza y seguridad en YHVH. Esta experiencia no es única para Job, YHVH dice que El disciplina y prueba a sus hijos. Todos, quienes portamos en nuestro corazón Su bandera de amor y manifestamos con nuestra vida que somos hijos de Elohim, estamos en la lista de “control de calidad”, todos sin excepción, de acuerdo a Su divina sabiduría, seremos probados. Unos más otros menos, pero a todos nos da la medida de fortaleza que necesitamos para pasar la prueba, y al final, aunque aporreados estoy segura que salimos más cerca de Elohim y más enamorados de Su divina presencia. Yo sé que las promesas de Elohim son verdaderas, que El solo demanda de nosotros obediencia a Su Torah y ha prometido que bendecirá nuestra entrada y nuestra salida. Sé que Su voluntad perfecta se hará en la vida de todos quienes le amamos, sé que todo obra para bien y sé que aunque mi corazón desfallece dentro de mí, mis ojos verán Su gloria. No es fácil cuando se está en medio de la prueba, pero es lo mejor que Elohim tiene para nosotros en ese momento y debemos con gratitud decir “este es el día que hizo YHVH, me gozaré y me alegraré en él”. Gracias Eterno Elohim por las pruebas. Gracias porque a través de ellas formas nuestra vida. Gracias por acercarnos más y más a ti por medio de ellas. Shalom
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