“Porque Yo vivo, vosotros también viviréis” (Juan 14:19)
Los días de Panes sin Levadura marcaron un punto importante en la forma como las Fiestas de Primavera son celebradas. Por supuesto que seguimos recordando la salida de Egipto como tipo de redención y liberación de nuestra esclavitud del pecado, también seguimos absteniéndonos de comer pan con levadura durante estos siete días como recordatorio de que hemos llegado a ser nueva masa. Pero el centro de toda la Fiesta de Panes sin Levadura es la hermosa realidad de que Yahshua nuestro Mesías resucitó durante esta Fiesta. Yahshua enfatizó una y otra vez la importancia de Su resurrección. Durante la última cena con sus discípulos les dijo que sería traicionado, pero que el volvería y que junto con el Padre haría morada en cada uno de ellos por medio del Ruaj Hakoddesh. Desde que resucitó nuestro Mesías Yahshua vive en cada uno de nosotros, nos fortalece para vencer toda adversidad y para resistir los ataques de Satanás a través del Ruaj. La Fiesta de los Panes sin Levadura nos lleva también a enfocarnos en separarnos para Elohim reemplazando el pecado por la justicia entendiendo que la única forma de hacer esto, es teniendo la vida del Mesías en nosotros, aceptando su sacrificio como único medio de redención y reconciliación.
¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, ¿y no hacéis lo que yo digo? (Lucas 6:46)
Para todo aquel que ha conocido al Mesías y quiere ser testigo de su obra debe seguir un principio fundamental: oírle y obedecerle, esté principio no es nuevo, luego de la salida de Egipto, YHVH dio la Torah al pueblo en el monte Sinai, en ese momento respondieron a Moisés “… tú nos dirás todo lo que YHVH nuestro Elohim te dijere, y nosotros oiremos y haremos.” Deuteronomio 5:27. Este principio de oír, es decir entender, y luego obedecer, es fundamental para que cuando vengan los momentos difíciles nos mantengamos firmes, que sigamos de pie sin importar las circunstancias externas, La palabra nos dice que seamos como el hombre obediente que fundo su casa sobre la Roca, la cual no fue movida a pesar de la fuerza del rio. Recordemos que nuestra Roca es la Torah viva, El Mesías, Nuestro Señor.
Que no importen las circunstancias, que importe sobre que está fundada tu casa. Shalom
"Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a YHVH; siete días comeréis panes sin levadura. El primer día tendréis santa convocación; ningún trabajo de siervos haréis." (Levítico 23:6-7)
El pan sin levadura, pan ácimo o matzo, es un pan cuya masa es una mezcla de harina, agua y sal. A la masa se le da forma aplanada y se le somete a temperatura alta para cocinarla. Por mucho tiempo el pan sin levadura fue la única clase de pan que la humanidad conocía, para su elaboración se utiliza generalmente una harina integral y se cocinaba sobre piedras calentadas al sol o cenizas calientes. Luego el hombre descubrió la levadura, empezó a refinar la harina y se incorporaron al pan nuevos añadidos como aceites, mantequillas o especias. Esta evolución del pan resume la transformación que el hombre a dado a la Torah, en el principio YHVH dio la Torah a Adan como un pan sin levadura, sano y bueno para el hombre, sin embargo, el hombre decidió hacer su propia versión y añadirle levadura, sabores artificiales, conservantes y grasas, es decir, añadirle sus propios mandamientos y ordenanzas para terminar con una Torah completamente distorsionada o sin Torah de YHVH por completo. Esta fiesta es un recordatorio para alimentarnos de la Torah pura, la Torah de YHVH y no de la Torah de los hombres. Mantengamos nuestro alimento espiritual, el cual es la Torah, sin ninguna añadidura. Pues este es el amor a YHVH, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. 1 Juan 5:3. Solo los mandamientos de los hombres son gravosos, los de YHVH dan reposo a nuestra alma.
Shalom
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