“Despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1)
Se nos anima a vivir un día a la vez por todo el caos que hay a nuestro alrededor, pero al mismo tiempo sabemos que podemos esperar con ansias llegar a ser lo que YHVH ha planeado para nosotros. Siempre hay más cosas emocionantes para nuestras vidas, más bondad y misericordia, más revelación y sabiduría, más poder y fortaleza, más luz para caminar seguros y más fe y esperanza. YHVH nos ha llamado a un futuro glorioso “porque sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice YHVH, pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11). Podemos mirar al futuro con la esperanza de que Su gran amor nos continuara cambiando hasta hacer de nosotros vasos de honra que reflejen cada día más, la imagen de Su Hijo. En nuestro caminar las cosas por lo regular son todo lo opuesto a lo que aparentar ser, por ejemplo: podemos ser pobres, pero enriquecer a muchos. Podemos ser débiles, sin embargo estar llenos de fortaleza espiritual. Podemos no tener posesiones, sin embargo ser dueños de todas las riquezas disponibles en Yahushua. Podemos ser nadie a los ojos del hombre, pero ser conocidos por nuestro Elohim. YHVH ha empezado un buen trabajo en todos nosotros, y ha prometido terminarlo aunque no lo veamos.
“De un hombre, El hizo todas las naciones que viven en la superficie de la tierra, fijó los límites de sus territorios y los períodos cuando fueran a prosperar” (Hechos 17:26)
Es maravilloso saber que YHVH no solo nos creó, sino que también tuvo en cuenta el sitio donde nos pondría, la familia que nos daría, el tiempo en que pasaríamos por este mundo, es decir, todo es planeado por El, nada es por accidente. Tal vez no estemos felices con la elección de YHVH en cuanto al lugar y el tiempo, después de todo, los tiempos son difíciles y tal vez estamos en el lugar que no queremos. Podemos movernos de lugar, ir donde creemos que es lo mejor para nosotros, pero mucho cuidado de movernos fuera de Su voluntad. Por supuesto que unos sitios son mejores para vivir que otros, pero el mejor lugar para nosotros como creyentes en Yahushua, es en el centro de la voluntad de YHVH. Si queremos que Su plan para nosotros sea hecho realidad, tenemos que entregarle todo el control de nuestra vida. Tal vez coger nuestra vida, familia, posesiones e irnos a otro lugar no sea Su voluntad y hacerlo sería desastroso, o tal vez movernos es Su voluntad y nuestra testarudez y lentitud en obedecer, retarde no solo nuestra bendición sino la de aquellos que YHVH tiene preparados para ser impactados con nuestra vida. Así que, en vez de estar tristes y temerosos sobre el lugar donde estamos y los tiempos que vivimos, pidámosle que nos revele Su plan para nosotros en el lugar donde estamos, en este momento. Cuando estamos en Su voluntad, Su mano está sobre nosotros, si nos salimos de ella, seremos presa fácil para el enemigo.
“Amo a YHVH, pues ha oído mi voz y mis súplicas; porque ha inclinado a mí su oído; por tanto, le invocaré en todos mis días” (Salmo 116:1-2)
David es conocido como el hombre con un corazón según YHVH. Cometió muchos errores como todos nosotros, pero sabía ir a YHVH y llevarle los pedazos en que quedaba su corazón y no paraba ahí, luego después de ser ayudado y fortalecido prorrumpía en alabanzas reconociendo que solo por YHVH, el estaba en píe. Hagamos como David, llevémosle a YHVH los pedazos, acerquémonos a El confiados de que no solo nos oirá, sino que nos dará la sabiduría para actuar, las fuerzas para seguir, nos mostrará su misericordia y poder y luego alabémosle por todo lo que El es. David también alentaba su corazón el mismo, “Vuelve, oh alma mía, a tu reposo, porque YHVH te ha hecho bien”. No esperemos que alguien venga y nos aliente, pidámosle al Ruaj HaKoddesh que traiga a nuestra mente todas las Escrituras llenas de esperanza y alentemos nuestro corazón con ellas, recordándonos a nosotros mismos que quien ha prometido es FIEL a Sus promesas. Luego gritémoslo desde las montañas, no nos guardemos para nosotros, las grandezas que YHVH hace en nuestras vidas, proclámenos Su gloria y seamos testimonio a otros de Su amor.
Hay 21 invitados y ningún miembro en línea