“No menosprecies la corrección del Todopoderoso. Porque El es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan” (Job 5:17-18)
Tenemos la tendencia a creer que la corrección es algo horrible, doloroso e intolerable, mas no es así, el proceso de corrección es un proceso de aprendizaje y crecimiento. No toda corrección es agradable, eso es cierto, pero huirle y evitarla solo nos lleva al estancamiento. Desde que nacemos entramos en un proceso de crecimiento y entender que la corrección es parte de ese proceso la convierte en nuestra amiga y no enemiga especialmente cuando le hemos entregado nuestra vida a YHVH y sabemos que es El quien nos proporciona la corrección y nos lleva a aprender lecciones necesarias para nuestra vida. Desconectarnos del pasado, dejar hábitos que considerábamos inofensivos no es fácil, pero cuando Elohim dice que tenemos que hacer correctivos en nuestra vida si queremos proseguir a la meta de Su supremo llamamiento, debemos hacerlo, negarnos o postergarlos, solo nos conducirá a asumir el dolor de ver como el horizonte se oscurece y el camino se torna pesado y difícil, entonces Elohim tiene que hacer las correcciones por nosotros y es ahí cuando duele. Afortunadamente, El hiere y sus manos curan.
“El que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra” (Santiago 1:6)
La duda empezó en el Jardín del Edén cuando Satanás le hizo la famosa pregunta a Eva. “¿Con que Dios os ha dicho…”?. Esto fue suficiente para que la mente de Eva empezara a dudar si en realidad sería tan malo comer del árbol. Y la duda hizo su obra completa, comió y hasta hoy vivimos las consecuencias y hasta hoy la duda sigue siendo el arma favorita del enemigo. Planta una semilla de duda en el corazón del hombre, y cualquier mentira encontrará un nicho fértil para crecer. El creyente necesita convicción, no existe pacífica coexistencia de la fe y la duda, son como el agua y el aceite. La fuente de la duda es la ignorancia, el Padre lo dijo “Mi pueblo fue destruido, porque le falto conocimiento” (Óseas 4:6). Cuando te contentas con lo que te dicen los líderes y no tienes el suficiente amor por la verdad para buscar por ti mismo en las Escrituras, dos cosas te pueden suceder: comerás cualquier cosa, y no notarás la diferencia, o la mentira ya ha hecho nido en tu corazón y no hay cabida para la verdad de Elohim.
De un hombre, El hizo todas las naciones que viven en la superficie de la tierra, fijó los límites de sus territorios y los períodos cuando fueran a prosperar” (Hechos 17:26)
Es maravilloso saber que YHVH no solo nos creó, sino que también tuvo en cuenta el sitio donde nos pondría, la familia que nos daría, el tiempo en que pasaríamos por este mundo, es decir, todo es planeado por El, nada es por accidente. Tal vez no estemos felices con la elección de YHVH en cuanto al lugar y el tiempo, después de todo, los tiempos son difíciles y tal vez estamos en el lugar que no queremos. Podemos movernos de lugar, ir donde creemos que es lo mejor para nosotros, pero mucho cuidado de movernos fuera de Su voluntad. Por supuesto que unos sitios son mejores para vivir que otros, pero el mejor lugar para nosotros como creyentes en Yahushua, es en el centro de la voluntad de YHVH. Si queremos que Su plan para nosotros sea hecho realidad, tenemos que entregarle todo el control de nuestra vida. Tal vez coger nuestra vida, familia, posesiones e irnos a otro lugar no sea Su voluntad y hacerlo sería desastroso, o tal vez movernos es Su voluntad y nuestra testarudez y lentitud en obedecer, retarde no solo nuestra bendición sino la de aquellos que YHVH tiene preparados para ser impactados con nuestra vida. Así que, en vez de estar tristes y temerosos sobre el lugar donde estamos y los tiempos que vivimos, pidámosle que nos revele Su plan para nosotros en el lugar donde estamos, en este momento. Cuando estamos en Su voluntad, Su mano está sobre nosotros, si nos salimos de ella, seremos presa fácil para el enemigo.
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