"Bueno es esperar en silencio la salvación de YHVH” (Lamentaciones 3:26)
Con relación a la salvación, la manera como la ve la mentalidad griega y la mentalidad hebrea es bien diferente. Y recordemos que la mentalidad occidental ha sido moldeada por la cultura greco-romana. Mientras el griego esperan ser transportados a un lugar celestial por la eternidad, el hebreo espera regresar a la existencia del “Jardín del Edén”, sobre una tierra renovada donde no hay pecado y todo es como YHVH lo creo al principio. Con esto en mente, la verdadera perspectiva de la eternidad no se halla escapando de nuestra rutina diaria, ni imaginándonos una existencia celestial, sino que experimentamos una sombra de la eternidad, cuando el nombre de nuestro Elohim es santificado en nuestra vida diaria aquí en la tierra, cuando le obedecemos y glorificamos, cuando le entregamos el control de nuestra vida porque todo lo que anhelamos lo hallamos en EL.
“Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él…” (Proverbios 23:7)
Una parte fundamental de la vida de las personas que seguimos al Mesías es mantener nuestra mente enfocada en Él y en su Palabra, a veces en el día a día esta tarea puede ser bastante agotadora, sobre todo si tenemos en cuenta la cantidad de pensamientos que pueden pasar por nuestra mente y la multitud de tareas que enfrentamos. Si por ejemplo estamos en el trabajo y se nos asigna una tarea que no es de nuestro agrado, fácilmente podemos dar cabida a pensamientos de frustración, pereza, odio, queja y murmuración, es precisamente en este momento cuando nos tenemos que levantar y echar mano de las armas espirituales que nos han sido dada (2 Corintios 10:4-5), debemos utilizar la palabra para llevar cautivos todos estos pensamientos negativos que van en contra de la voluntad del Padre, en el caso anterior podríamos utilizar versículos como Filipenses 2:14: “Haced todo sin murmuraciones y contiendas.” o Colosenses 3:23 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres;” En nuestras batallas del día a día mantengamos la Espada del Palabra siempre lista para destruir cualquier pensamiento que se levante en contra de nuestro Padre, estemos confiados que la misma Palabra hará la obra de renovación en nuestra mente. No permitamos que estos pensamientos negativos se vuelvan parte de nosotros.
Shalom
“¿Hasta Cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si YHVH es Elohim, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió nada” (1 Reyes 18:21)
Fue en el Monte Carmelo donde Elías confrontó a los profetas paganos de Baal y retó al pueblo a escoger entre YHVH y Baal. Y el pueblo no respondió. Estaban bien como estaban, mirando los toros desde la barrera. No hicieron ninguna elección. Muchos dirán que no tomar parte, no es malo, que es bueno ver los dos lados de un argumento, pero es como el hombre con un pie en el bote y otro en el muelle, tarde o temprano caerá y esa posición no es una opción para el pueblo de YHVH. YHVH demanda que elijamos. Moisés también lo hizo — “He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de YHVH vuestro Elohim… y la maldición, si no oyereis los mandamientos de YHVH vuestro Elohim…” —Deuteronomio 11:26-27. Josue también lo hizo — “Y si mal os parece servir a YHVH, escogeos hoy a quien sirváis… pero yo y mi casa serviremos a YHVH” — Josue 24:15. Diariamente tenemos oportunidades de escoger representar a YHVH obedeciendo su Torah, o comportarnos como cualquier persona del sistema, siempre será nuestra elección, pero ser indiferentes es igual a ser tibios y YHVH prometio que al tibio lo vomitaría de Su boca.
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