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Gota Diaria - Abril 10/2018

“De Ramesés salieron en el mes primero… el segundo día de la pascua salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a vista de todos los egipcios” (Números 33:3) 

El primer error de Israel en su partida, fue del corazón.  Ellos dejaron físicamente el reino de Egipto, pero sus corazones quedaron allá.  Vez tras vez en el desierto vemos como anhelaban volver, como no se habían desprendido totalmente de todo lo que Egipto representaba.  Ya vimos que la vida de Israel en Egipto no empezó en esclavitud, termino así.  El proceso de cómo Israel llego a ser esclavo, tiene lecciones para nosotros hoy.  Satanás sigue inspirando un espíritu de cínica justificación en el cautivo que acepta como normal el pecado, aceptando la maldad con tolerancia.  Lleva incautos a acciones que requieren compromiso de conciencia, tal vez un poco al comienzo, pero finalmente los ata a hábitos que fortalecen los grilletes de la esclavitud.  De la misma forma como los Israelitas fueron lentamente abusados hasta esclavizarlos, Satanás no empieza con cadenas espirituales, él primero muestra el burbujeante vino, luego la intoxicación y finalmente la esclavitud, como un espiral, buscando diariamente un poco más para hacer la vida más tolerable.  Israel cada que encontraba un obstáculo, recordaba su esclavitud en Egipto y deseaba la provisión de la oscuridad por encima de la libertad y la maravillosa provisión de YHVH Jireh, quien los suplía de todo.  Israel seguía con las cuerdas de su corazón atadas a Egipto.  Igualmente hoy, muchos creen que pueden tener lo mejor de ambos, las bendiciones del Reino de YHVH, y seguir en el mundo (sistema).  Pero para ser verdaderamente libres debemos dejar a Egipto no solo físicamente sino en el corazón.  

Gota Diaria - Abril 9/2018

“Pues YHVH tu Elohim te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto…” (Deuteronomio 2:7)

Nuestra vida es un camino ya trazado por YHVH.  Todos aquellos que creemos en YHVH y tenemos nuestra confianza puesta en la obra del Mesías, salimos de Egipto y vamos hacia la Tierra Prometida.  Este viaje nos lleva por todo tipo de terrenos, desiertos, valles, montañas, ríos, etc.  En cada lugar hay lecciones que aprender y bendiciones para recibir. En cada etapa del camino, encontramos no solo la corrección y guía de nuestro Adonai, sino también su amor y misericordia.  Al pueblo de Israel se le ordenó pasar por la tierra de Esau, mas no quedarse en ella, seguir el camino.  Hay muchas cosas en este sistema que pueden desviar nuestra mirada del verdadero objetivo de nuestra vida.  Todo obstáculo en nuestro viaje hacía la Tierra Prometida, debe ser removido.  También se le prohibió al pueblo meterse o interactuar con los hijos de Esau, no pedirles nada, todo comprarlo con dinero.  Cuando leemos estos versículos creemos que son simplemente historia y nada tienen que ver con nosotros hoy, pero estamos muy equivocados, todo en la Escritura tiene un propósito, y todos los triunfos y fracasos del pueblo de Elohim, fueron escritos para nuestra enseñanza, ejemplo y guía.  Al igual que Israel, se nos prohíbe mezclarnos y se nos ordena mantenernos separados – kaddosh – para YHVH.

Gota Diaria - Abril 8/2018

“Camino de tres días iremos por el desierto, y ofreceremos sacrificios a YHVH nuestro Elohim, como él nos dirá”  (Éxodo 8:27)

Tres días de camino eran suficientes para salir de Egipto y adorar a Elohim.  Faraón le dice a Moisés: “Andad, ofreced sacrificio a vuestro Elohim en la tierra (Egipto)” y Moisés responde: “He aquí, si sacrificamos la abominación de los egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearán?” – Éxodo 8:25-26.  Para los egipcios los sacrificios de los hebreos era una abominación.  Pero fue YHVH quien ordenó a Moisés decirle a Faraón que irían camino de tres días – Éxodo 3:18.  Tres días iban a ser suficientes en un futuro para que Yahushua el Mesías abriera el camino del desierto hacía la tierra prometida, hacía la verdadera libertad.  Después del milagroso cruce por el mar, el pueblo tiene sed y las aguas que encuentran son amargas.  Pero más era la amargura que había acumulada en sus corazones después de tantos años de esclavitud.  “Moisés clamó a YHVH y YHVH le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron” – Éxodo 15:25.  Solo el dulce sacrificio de Yahushua en el madero podrá sanar la amargura de un corazón esclavizado por el pecado.  El árbol que Moisés uso fue el árbol de la vida.  El madero sobre el cual el sacrificio perfecto fue llevado a cabo, para que tú y yo tuviéramos vida y vida abundante.  Nuestro viaje por el desierto, es un viaje necesario.  “Pero he aquí que yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón” – Oseas 3:14.  Es en el desierto donde escuchamos sin interrupción, donde no tenemos otra fuente de subsistencia más que nuestra total dependencia de YHVH, donde en el día tendremos la columna de nube y en la noche la columna de fuego guiándonos por el camino.  Vamos camino de tres días, y adoremos a YHVH. 

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